martes, 22 de noviembre de 2011

Los albóndigas en remojo

Es el año 2010. Teníamos por delante mucho trabajo y un año enterito de conciertos que buscar para rellenar nuestra aún vacía agenda. También teníamos otra cosa que buscar por aquel entonces, y era un teclista nuevo.




En los últimos meses, cada vez eran mas escasos los ensayos que realizabamos todos juntos, ya que Alfredo, con su nueva orientación laboral, cada vez tenía menos tiempo para Adae. Incluso ya teníamos adaptado todo el repertorio sin teclas para no quedarnos estancados ante este inconveniente, pero, aparte de la evidente falta de ensayos con la banda al completo, Alfredo cada vez estaba menos implicado en la banda. Por aquel entonces,había colaborado en la grabación de las teclas del disco de B4U y cada vez era mas frecuente escucharle que no tenía tiempo para la música, que necesitaba relanzar algún proyecto propio o que realmente lo que el disfrutaba era la guitarra. Diferencias en cuanto a la composición, en cuanto a la orientación del grupo y las cada vez mas frecuentes discusiones provocadas por los conciertos o eventos a los que no podía asistir con Adae nos hizo tener una charla con el en la que finalmente, tras barajar todas las posibilidades, abandona el grupo al no poder ofrecernos garantías de poder cumplir con nosotros. Y es una pena. A pesar de las diferencias que pudieramos tener, el era parte importante de nuestro sonido. Los temas así se quedan un poco huerfanos y un tema que dejó a medias de componer queda olvidado para los restos.




Empiezan las inseguridades y durante una temporada no se habla de otra cosa en el local que no sea la dificultad para suplir el hueco que ha dejado Alfredo. A mi en particular no me preocupa demasiado. Mantengo una actitud positiva y se que en cualquier momento, mas tarde o mas temprano, aparecera otro.




Nunca me ha gustado el hecho de tener que compartir el escenario con otro guitarra. Es una de mis manías que Adae ha sabido respetar siempre. Soy un lobo solitario y en cuanto a la guitarra no iba a ser diferente. Es mas expuesto y mas complicado, ya que melódicamente se vacía mucho el ambiente de cualquier canción, pero teniendo el colchón del teclado, se puede simplificar y convertir cualquier tema en mas directo y contundente, sin necesidad de sobrecargar innecesariamente la rítmica. Pero en este momento, y anticipandome a los acontecimientos, accedí a sustituir el teclado por otra guitarra en caso de que las cosas no marchasen como debieran. Pero todos siguen respetando que yo fuera el único guitarra. Cosa que les agradezco profundamente.

En cualquier caso, gracias al esfuerzo y la creatividad del resto de mis compañeros, la marcha de Alfredo no supuso un cambio tan radical a nuestro sonido como en principio pudimos temernos. Los temas estuvieron afinados en poco tiempo y mientras yo me dedicaba a darle la paliza a Sergio, el nuevo dueño del Skanner para conseguir otro bolo en cuanto fuera posible. Nos echa un cable en todo lo que puede y se las apaña para meternos en una actuación con una banda que tiene pendiente de actuación en el garito. Finalmente me pone en contacto con Melqart, de Valladolid. Costó muchísimo ponernos de acuerdo con el día en que actuaríamos, ya que cada fecha que buscábamos coincidía con un partido de futbol y Jorge o Manu o los dos a la vez insistían en que no era buena fecha para tocar. Surgen las discusiones a cuenta de este tema, no me gusta posponer una y otra vez las fechas, y menos porque 22 mangurrinos con sobresueldo corriendo detrás de un balón nos vayan a quitar público. Aún tengo en mi memoria la cantidad de asistentes a nuestros últimos conciertos y no creo que esto marque alguna diferencia. Finalmente, Jaime, de Melqart, se pone en contacto conmigo y a la hora de cerrar una fecha, también tiene en cuenta el deporte rey a la hora de ponernos de acuerdo y sintiendome muy cansado, fijamos actuar el dia 10 de Abril.

Aquel día ibamos bastante optimistas al Skanner, era como jugar en casa (otra vez el dichoso futbol). Siempre que habíamos actuado allí habíamos llenado sala y ante nosotros se presentaba otra noche en la que podríamos resarcirnos de los conciertos anteriores.

Puntuales (dentro de lo que cabe) llegamos a la sala, y al ser los primeros, comenzamos a montar la batería y el resto de equipo que habíamos acordado poner para el bolo. Tras una larga espera llegan Melqart de Valladolid y lo primero que podemos observar es que su vocalista, no deja de cantar en ningún momento. Todo es un vaivén de trastos y cacharros y de entre todo este lío solo destaca este hombre que aprovecha cualquier ocasión para hacer unas risas con alguna canción. Incluso una versión flamenca de Oliver y Benji. Hablando con el resto de la banda todos hacen mención de esto, es un chaval con carisma y presencia que desde bien pequeño, ha sabido que su vida es cantar. Tras comentar detalles de nuestros respectivos equipos y terminar de montar todo, comenzamos con las pruebas de sonido.

Los nervios están a flor de piel. Comenzamos a ajustar volumenes y calentar un poquito y probamos con un temilla. En algún momento de la prueba, Manu se pierde e instintivamente todos miramos hacia atrás. Y subitamente, este se coge un rebote monumental ya que le habíamos puesto en evidencia. Raúl no se puede contener y entra al trapo. La discusión se acalora y me doy cuenta de la penosa imagen que estamos dando delante de la poca gente que estaba mirando nuestra prueba. Esto me sienta como un tiro y apretando los dientes les "sugiero" que dejemos la discusión para después del concierto. La cosa sigue calentandose y para mayor desesperación mía, es el cantante de Melqart el que sube al escenario a apaciguar los animos. Tras unas palabras conciliadoras terminamos la prueba y todo el mundo se marcha a cambiarse a su casa, y a cenar, por supuesto con mala cara. Yo estoy tan cabreado que me quedo en el skanner aprovechando que un viejo amigo se había venido a vernos. Tomo un par de cervecillas y me desahogo un poco (para eso estan los colegas).

En esto había llegado mi chica, y tras contarle lo ocurrido, seguimos de cervezas esperando a que empezase la actuación. Poco antes de la hora llega todo el mundo, bastante mas calmado, y nos preparamos para lo que está por venir.

La sala no esta mal de público. Un nutrido grupo de fans de Melqart se habían venido desde Pucela, y junto con los habituales del Skanner, la cosa no pintaba nada mal.

Comienza nuestra actuación, esta vez también delante de caras conocidas. Empiezan a pasar los temas y volvemos a descubrir los calores del Skanner. El ambiente está caldeadísimo y la temperatura vuelve a subir hasta límites insospechados. Noto como la condensación se va haciendo dueña del escenario y debajo de mis pies aparece un charco de humedad.
La cosa en el resto de la sala no está mucho mejor y veo a mi chica en la puerta, grabando con la camara y muerta de calor procurando no matarse con los tacones en otro charco (mas bien océano) que se había formado a la entrada. Pasan los temas y aquello mas que un concierto heavy parecía una exhibición de patinaje artistico. Al menor movimiento perdíamos el equilibrio (patinazo va, patinazo viene) y llega un momento agónico para mis piernas en el que tanta tensión hace su efecto. Me da un calambre.

No recuerdo aún cuanto tiempo tocamos, pero entre el calor y el piso deslizante ese concierto fue un autentico suplicio. El público estuvo mas frío de lo habitual y yo me dí cuenta que la pérdida de teclista nos había perjudicado mas de lo que pensaba. Al terminar, solo pude ver a mis compañeros empapados hasta los huesos en sudor y condensación y al respetable abalanzandose sobre la barra para conseguir algo de beber que aliviara un poco la tremenda temperatura que había dentro del local.

Salí a tomar todo el aire que pude y tras un par de cigarros volví a la sala a presenciar a los Melqart en directo. Desde el mismo principio el vocalista salió a matar y llenó toda la sala de notas altísimas y demostraciones de su poder vocal. Su público estaba ensimismado. Pude verles patinando por el escenario a ellos también, y como seguía asfixiado por el calor, decidí salir con mi pareja al aire libre a esperar que acabase la actuación.

El resto del concierto me lo pase en las escaleras del Skanner discutiendo con Gianky Matías sobre que equipo ganaría el mundial. No es que me entusiasmase el tema pero fué un toma y daca entre su insistencia sobre la arrolladora maquina imparable que era Brasil (su tierra natal) y un arranque de dignidad patria que subitamente se apoderó de mi (el calor, que seguramente me reblandeció el cerebro).

Pasó el tiempo y yo solo podía escuchar un murmullo de graves y la imparable máquina de agudos que era el vocalista de Melqart. Y finalmente, terminó la noche.

Tras firmar algún que otro autografo (uno de ellos en una escoba ?!?!?) y vender alguna maqueta,agradecimos a Sergio la invitación, las cervezas y ser buen pagador. Nos despedimos de Melqart, que siguieron quemando la noche con mas alcohol, y volvimos al local una vez mas a discutir las jugadas del día. Tampoco quedó fuera el tema de la bronca en el escenario, y una vez mas, antepusimos nuestra amistad ante cualquier otra cosa.

Pero Adae había dejado de ser lo que era. No era mejor, ni peor. Simplemente, las cosas habían cambiado. De repente para mí todo era mas dificultoso y comencé a tener la sensación de que serían muchos los obstaculos que tendríamos que sortear de ahora en adelante. Y en cierto modo fué así. Pero sabía que no nos podíamos dejar vencer por ello. Seguíamos teniendo fe en nosotros mismos. Y a veces eso es suficiente.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Desde el Bierzo con amor (Parte II,Cacabelos bien vale una pizza)



12/12/09 Final Bierzo Live Fest

Como ya sabreis, (y si no habeis leido el post correspondiente, os lo cuento yo) habíamos pasado a la final del concurso de bandas después de una semana movidita en el foro del certamen. Pero la cosa no había acabado ahí. La cosa siguió y siguió, y prácticamente cada semana había un revuelo diferente en el foro. Gente como Dammian Lord, Quarantine, Inexistentes y alguno más había renunciado a participar, pero después de otros cientos de movidas, también abandonaba la banda de GP, con lo cual, habíamos perdido la ocasión de vernos cara a cara, pero por otro lado, mejor que mejor, porque habría una piraña menos en el acuario. También hubo cierta problemática por la fecha de la final. Unos alegaban que la última eliminatoria estaba demasiado cerca de la final (con el consiguiente perjuicio de las bandas participantes, por el tema del desplazamiento), otros, que si alguno de sus componentes no podía ese día, en cualquier caso, tras comentar con alguno de los interesados como se podía hacer, decidimos votar por no desplazar la fecha, ya que de otro modo, Alfredo no podría participar por motivos laborales.

Finalmente, los finalistas fuimos nosotros, Darkkam, Soldier, y Mala Komunikazión.

Una vez mas volvimos al Danzhú un poco asustados por lo que nos podíamos encontrar. Esta vez la organización había tomado nota y teníamos el escenario muy bien preparado y Victor de Andrés supervisando el cotarro, con lo cual, ya teníamos cierta garantía de que las cosas iban a ir por lo menos, mas fluídas. Y una vez mas, eramos los primeros en actuar (maldito orden analfabético!) y los últimos en probar. Asique nos sentamos en la barra y a esperar. Decido abordar a Victor ya que en esos días estaba buscando un buen maestro que me enseñara a tocar como es debido. Rechazó mi petición educadamente diciendo que no tenía nada que enseñarme (?) ya que tocaba muy bien, pero si me recomendó varios profesores entre los cuales elegí a Chema Herrero, un fantástico guitarrista, y una persona a la que guardo un cariño infinito, a pesar de lo corto de mi asistencia a sus clases.

Tras una poco fructífera conversación con Victor, que nos había asegurado que teníamos su voto (imagino que mera fórmula de cortesía), anoté mentalmente el nombre de Chema Herrero y me dediqué a sentarme pacientemente a esperar que comenzara nuestra prueba de sonido.

Como siempre que te toca compartir escenario con tantas bandas has de hacerte a la idea que dispones de poquito tiempo para extraer todo el jugo posible al equipo de que dispones y del que dispone la sala. A veces la espera es interminable, por muy poco que tengan los demás, y otras veces se pasa volando. Esta era una de las primeras. Pasan Soldier, pasan Mala Komunikazión, y llega el turno de Darkkam. Por ese entonces mi paciencia está bajo límites tremendamente alarmantes. Darkkam habían llevado a Manolo como ténico de sonido, y nada mas comenzar había un interesante trajín entre el escenario, y la mesa, tanto es así que el técnico de la organización,ya empezaba a considerar que su presencia allí era meramente simbólica, algo así como el Papa en un desfile de Agatha Ruiz de la Prada.

En cualquier caso todo este proceso se me empezó a hacer mas duradero de lo habitual, mientras yo no sabía que estaba pasando en la mesa, el tiempo corría y yo solo veía a algunos de los integrantes del grupo dando paseitos por el escenario y tocando alguna cosilla de vez en cuando. Esto me hubiera dado igual en otras circunstancias, pero en la situación en la que nos encontrabamos (probamos los últimos, tocamos los primeros), sólo podía traducirse en que la organización nos metería mucha prisa por acabar nuestra prueba ya que el tiempo se echaba encima. En cualquier caso, tras algún timorato intento de Victor para que fueran comenzando, Darkkam hizo su prueba de sonido, nosotros también, y no pudimos ir a cenar antes de comenzar a tocar, ya que acabada la prueba, comenzaba el concierto. Victor se ofreció para traernos unas pizzas, pero ya tenemos una edad y nos gusta llenar la panza en cualquier restaurante de mala muerte, y no en el escenario.

Si os tuviera que hacer una descripción detallada de lo que teníamos delante nada mas empezar a tocar... se resumiría en esto: Leti, Mari, nuestras parejas apartaditas a un lado (hartas ya de venir a escuchar los mismos temas una y otra vez a tugurios infectos), y Victor de Andrés y otro juez delante de nosotros. Alguno de los miembros de Darkkam y algún que otro de los finalistas nos observaban desde algún angulo del escenario y por lo demás, un vacio mas que palpable de público asistente.




Nos arrancamos con todo lo que teníamos y Raúl se arrancó la camisa al mas puro estilo calé en Hashassin, y a pesar de que para mí no fue una actuación memorable, me bajé del escenario con una sensación de satisfacción ya que el trabajo anterior en el local y en el escenario estaba hecho, tan solo estaba contento de que toda esta odisea llegara a su fin. El premio (una modesta cantidad de leuros para gastar en equipo) ni me importaba ni me lo esperaba. Las semanas anteriores habían sido duras, llenas de enfrentamientos y enrevesados debates sobre miles de cosas que me dejaron un sabor agridulce.

Sabor agridulce que decidimos eliminar yendo a cenar a donde pudieramos. Eran casi las 12 de la noche... Darkkam comienza su actuación, nos quedamos al primer tema (desatendiendo la poderosa llamada de nuestros estomagos) y al terminar este salimos zumbando a ver que encontramos, no sin antes asegurarnos que nuestro equipo estaba en algún lugar seguro del que nadie pudiera echar mano.

Tras un breve (pero intenso) paseo, encontramos una pizzeria a punto de cerrar. Entramos a lo vikingo y pedimos mesa. Mas bien nos sentamos y pedimos comida. No haré comentarios acerca de la reacción del personal del establecimiento ya que en ese momento eramos una imparable fuerza de la naturaleza, cuya férrea voluntad y convencimiento pleno de que la cena era una obligación, a la que nada ni nadie hubiera podido impedir que aquella noche cenasemos algo. En nuestro afán de experimentación y promiscuidad culinaria, descubrimos la pizza berciana... nunca unos pimientos se habían utilizado de manera mas obscenamente placentera... y no diré mas. Tras zamparnos una gigantesca pizza cada uno, comentar las jugadas, ver fotos y demás comentarios soeces propios del momento, volvemos al local para terminar de ver todas las actuaciones.
Y allí volvimos terminada la actuación de Darkkam y comenzando su descarga los Mala Komunikazión. Nos apoltronamos en unos bancos y comenzamos a esperar a que todo terminase. Pasado un tiempo, me di cuenta de que cada vez prestaba mas atención al escenario. Y no era de extrañar. Acostumbrado a relacionar punk con grupo calimochero y desastroso, Mala Komunikazión era un torrente de energía y buen hacer en el escenario, los temas eran cañeros, las guitarras curradísimas y la puesta en escena divertida y llena de sorpresas a cargo del frontman que era como un pequeño duende burlón e irreverente que sabía como entretener al público en todo momento.

La sala estaba petada y el grupo cada vez subía la intensidad de su directo, los MK volaban del escenario al suelo cada dos por tres y aquello reventaba por todos los lados. En ese momento supe que ellos eran los verdaderos ganadores de todo esto. Por su humildad, por su pedazo de directo y porque simplemente, saltaba a la vista que tenían todo lo necesario para llegar lejos.

Acabada la actuación Adae decide recoger toda la impedimenta y marchar a casa, es muy tarde, casi las 3 de la mañana y no pueden su alma. Ese día había decidido quedarme en un hotel junto con mi pareja para así aprovechar el fin de semana y recorrer la zona de Cacabelos, con lo cual ellos se pegarán todo el currazo a la vuelta y yo me ire a dormir plácidamente hasta la noche siguiente. No estaba mal el plan. Nada mal. Nos despedimos de Darkkam, que nos dan un tirón de orejas por no habernos quedado a ver su actuación. Y tras ver con una sonrisa como la furgona se aleja, decido volver a ver a los Soldier. Nada mas entrar en la sala abordo directamente a uno de los guitarras de MK y les doy la enhorabuena por adelantado, se lo habían llevado de calle y así se lo dije. Una vez mas aprendo una valiosa lección sobre prejuzgar a la gente y a la música.

Y pasamos a Soldier. En un principio veo a un puñado de chavales muy jovenes con poca experiencia, pero cuando indago un poquito mas en su existencia me doy cuenta que son algo más que lo que parece. Es tal su pasión por la música que a pesar de no tener medios ni pasta se han enfundado todo su equipo y se lo han traido desde Asturias (creo que desde allí) en autobús. Comienzan su actuación ante la atenta mirada de los jueces. Pero ya desde el principio surgen los problemas. El equipo se estropea, el sonido es sucio y comienzan a perder el compás. No se echan para atrás y siguen dando su descarga a pesar de todos los inconvenientes. Uno de los multiefectos se acaba de estropear y se ven obligados a detener su actuación. En este mismo momento Victor nos informa que hay que detener el show y que no podemos salir de la sala. Nos quedamos muy pero que muy extrañados, pero aprovecho ese momento para ver si le puedo echar una mano a los que están en el escenario. Seguimos hablando y nadie sabe que es lo que pasa. Victor vuelve y nos informa que hay quejas por ruido pero que pueden terminar la actuación. Soldier hace de tripas corazón y sigue tirando con todas sus ganas de su repertorio, pero no han pasado ni cinco minutos cuando puedo ver a dos guardias civiles en la puerta pidiendo responsabilidades, papeles y en general, tocando las narices. Victor entra y nos informa que hay que suspender el concierto. En ese mismo momento, mi chica y yo nos miramos, nos enfundamos los abrigos, y tras una fugaz despedida a todo el mundo, salimos escopetados a la calle mientras los dos civiles están sometiendo a los MK al tercer grado por unas colillas sospechosas que habían encontrado en el suelo.

De camino al hotel llamo por teléfono a mis compañeros y les informo de lo sucedido. Ellos libraron por pelos ya que nada mas marchar, vieron llegar a la benemérita.

A la mañana siguiente nos despertamos plácidamente y nos pasamos el resto del día recorriendo la zona en coche y haciendo un poco de rurismo.

Ya solo quedaba saber el resultado de las deliberaciones del jurado. En el interior de mis compañeros brillaba la seguridad de que había grandes posibilidades. Yo ya sabía lo que iba a pasar. Y esto es lo que pasó, tal y como publicó la organización este fué el veredicto:

Mala Komunikacion ganadores del Bierzo live fest.

Mensaje bierzolivefest el Sáb Dic 19, 2009 6:45 pm

Mala komunikacion ha puntuado con cuatro puntos, tres del jurado mas el del público

Adae y darkkam han puntuado con tres, empatan el segundo puesto

Soldier tercero.

Aqui os dejo el veredicto del jurado.
Gracias a todos por participar os esperamos en la proxima edición.

Víctor de Andrés.


Primero quiero dar las gracias a Dani dueño del Danzhú y a Joni y sara por sufrir las guerrillas internautas, por contar conmigo para esto, tambien quiero comunicar publicamente que teneis mi apoyo para futuras cosas, pues pese a ser la primera edición ha estado bastante bien.

Bueno al tajo!!!

Para mi ha sido realmente complicado dar un primer puesto ya que tanto Adae como Darkkam me han gustado mucho, pese ha hacer un generó similar de música el enfoque es completamente distinto por lo que me fue muy dificil decantarme.

1º) Darkkam, grandes canciones y buenos arreglos con una voz virtuosa, lo que me ha hecho darles el primer premio, ha sido su brillante puesta en escena, cuando vas a ver a darkkam, ocurren cosas en el escenario, incluso tienen decorado propio y efectos de pirotecnia carnabalesca, a mi entender el estilo que practica darkkam, tambien es un show y ellos han conseguido hacer ambas cosas musica y teatro.

2º) Adae, porque fueron desde mi punto de vista, el grupo con mayor calidad musical del concurso, tanto a nivel compositivo como técnico, realmente es un regalo para los oidos de cualquier amante del metal.

3º) Mala Komunikación, hace ya algun tiempo que sigo la trayectoria de MK, su avance ha sido enorme en estos ultimos meses, para mi fue el grupo que mejor sonó de todo el concurso, gente con las ideas muy claras, un sonido y puesta en escena de lo mejorcito, es cierto que jugar en casa es mas fácil, pero también consiguieron poner en pie al zanzhú mejor que cualquier otro grupo.

Quiero felicitar a Soldier, pues para mi habeis ganado mucho, pese a que no os he dado un top 3, sois uno tios acojonantes y el grupo funcionará a muchísmo nivel en pocos meses, trabajad duro que es lo que haceis y no cambeis nunca, pues es la forma de llegar lejos.


Esteban corral


1º) Adae
2º) Darkkam
3º) Mala Komunikación

"Esteban posteara su opinión personalmente, en este topic"


Andrés Puerto

1º) Adae por su calidad como músicos, no hay nada mas importante que la calidad y considero que es el mejor grupo de los presentados en la final.

2º) Darkkam me gusto especialmente su vocal y se tocaron varios temas cojonudos, tambien tienen buen nivel.

3º) Mala Komunikación, se llevaron al público de calle y tocaron de p.. madre.

Quiero agradecer a esta gente del danzhú el hacer estos conciertos, pues hoy en dia estas cosas escasean, arriba el rocanrroll y que le den al bacaluti.

Tras la decepción surgió una oleada de optimismo por las críticas recibidas. Nunca antes habíamos participado en nada semejante y parte del esfuerzo realizado se vió compensado por las buenas críticas obtenidas. Y en cualquier caso el segundo premio era una entrevista en una radio local de la zona... pero que nunca se nos hizo. Es mas, no hemos vuelto a saber nada de nada de la organización del concurso.

Pero todo el dinero que invertimos, los desvelos y la decepción de no cobrarnos un premio que nos habíamos ganado (aunque no fuera gran cosa) lo dimos por bien empleado, nos habíamos probado a nosotros mismos que eramos capaces de hacer bien eso que nos gustaba tanto hacer.



martes, 1 de noviembre de 2011

No sin mi público. (Psicosis en Garrafe)

21/11/09, Garrafe de Torio, "El gato que rie"

Parafraseando a un célebre anuncio de bebida isotónica, el ser humano es extraordinario. Nunca dejamos de descubrir algo nuevo de aquella gente que tenemos mas cerca, incluso cuando tenemos la certeza de que, tras años de convivencia, tenemos una idea bastante cercana de ese conocimiento. Pero este planteamiento también puede aplicarse desde un punto de vista contrario, es decir, que ante la duda razonable , descubres que esa gente se comporta exactamente como esperas de ella.

Y eso es lo que pasó exactamente aquella fría noche de Noviembre.

Todavía en caliente con todo lo anteriormente ocurrido en el freak parade del Bierzo Live Fest, por medio de conocidos dimos con este garito que andaba buscando grupos que nutrieran una larga agenda de un proyecto cultural que sus dueños querían desarrollar. El sitio llevaba poco tiempo abierto y estos querían que fuera algo mas que un punto de encuentro y bar restaurante.

Por lo que yo recuerdo, debimos ser los segundos o terceros que habían actuado allí. Nos habían informado que no había ningún tipo de sonorización, por lo cual, además de lo de siempre, habíamos cargado nuestro propio equipo de voces al completo. Como era habitual por esa época, Alfredo no podía venir hasta bien entrada la tarde, con lo cual volvimos a hacer de mulas de carga con un componente de menos.

El sitio era un amplio y acogedor local decorado estilo rústico, con un reservado con biblioteca, chimenea y un minúsculo espacio en una esquina a modo de escenario, lo cual nos hizo ver que íbamos a tocar cara a cara con el público. Tras presentarnos y comentar un rato la disposición del escenario, comenzamos a montar. A pesar de haber hecho la tradicional pegada de carteles, mailing , avisar a la radio, a los periodicos, rezar a San Judas Tadeo y confiar en la publicidad que nos pudieran hacer los dueños del garito, empezaba a flotar en el ambiente la sospecha de que esa noche tampoco iba a haber demasiado público. Lo cual se tradujo en un ambiente de desánimo que Manu no podía disimular. Yo simplemente me esperaba algo así y me apliqué mi maquillaje de "a mal tiempo buena cara". Podía intuír el mismo estado de ánimo en el resto de los presentes, pero en ese momento estaba mas preocupado de que mi equipo estuviera colocado y preparado de la manera mas rápida y eficazmente posible.

El principal problema del montaje del escenario era el del equipo de voces. No teníamos demasiado espacio y por aquel entonces, teniamos dos enormes pantallas del tamaño de un ataud para un niño con obesidad mórbida. Si colocabamos amplis, batería y teclado... donde íbamos a poner las pantallas? la solución fué precaria a la vez que improvisada. A la derecha del escenario teníamos un arcón congelador... ahi iria una junto a la etapa de voces (y entre tema y tema se sacaba una bolsa de anillas de calamar). La otra a mano izquierda, lo solucionamos arrastrando una mesa y colocándolo encima, a la vez que servía de guardarropa y soporte de cubatas. En cualquier caso, el único que sabía instalar todo correctamente era Alfredo y había que esperar a que apareciera para terminar de montarlo todo. Y esto ocurrió exactamente cuando ya estaba todo colocado. Casualidades de la vida, supongo... Yo en ese momento me encontraba probando mi inalambrico paseandome por el bar tocando algo que que pareciese música ante las atentas y desconfiadas miradas de los parroquianos que habían acudido a curiosear, y de paso, a tomar algo. Y de pronto empiezo a oir comentarios poco apropiados saliendo de la boca de Alfredo. Algo iba mal y debimos dejar una madeja de cables olvidados en el local. Hecho que por lo visto le sentó como un tiro y comenzó a quejarse diciendo que si no estaba el para organizarlo todo, el resultado era un desastre... Mirada asesina por parte de los que estabamos alrededor e ignorancia supina... no era el momento de enzarzarse en este tipo de discusiones. Todavia no recuerdo quién fué, pero hubo que coger el coche y volver al local a por los dichosos cables.

Olvidado el suceso y con la prueba de sonido hecha (imaginense el sonido, algo parecido a encender el reactor de un F16 en una habitación sin muebles), los dueños del garito nos pusieron unas mesas para que pudieramos cenar a gusto, ya que nos invitaban a cenar. Recuerdo que ha sido una de las cenas mas acogedoras y gratificantes que hemos disfrutado en todos los conciertos. El ambiente tranquilo y relajado. Una buena cena a base de ensalada, quesos deliciosos, y un sinfín de platos elaboradísimos hechos a base de ingredientes sanos y frescos. (Así dicho parece que comimos en casa de Tom Bombadil). Recuerdo a Alfredo arrasando los quesos, Manu con el fuá (cuac) y Raúl y yo comiendo lo justo por los nervios. Mientras tanto, los dueños muy solícitos nos pusieron el programa de radio en el que nos estaban haciendo publicidad en esos mismos instantes. Acto seguido nos propusieron algo de música para amenizar la cena, y de las muchas opciones, elegimos un poco de fusión de jazz francés (aparte de bollería y reventar camiones de fruta, tambien saben hacer música) y de Nueva Orleans. Nos divirtió bastante ver la expresión ojiplática de estos al sorprenderse de que 5 melenudos escuchasen algo que no fuese heavy metal.

También recuerdo que de postre había una sopa de chocolate a la Naranja que de no ser por su contenido cítrico (odio la fruta con todas mis fuerzas y algunas mas que me conceden los dioses) habría disfrutado bastante. Tras tomarme un cafetito tranquilamente decidimos dar tiempo para que viniera el público y de paso prepararme mentalmente para la actuación que vendría después.

Y pasaba el tiempo y no aparecía ni un alma. Empezaron a surgir comentarios negativos y maldiciones referidas a toda esa gente que nos había confirmado su asistencia y no acababa de llegar. Manu es especialmente negativo en estos casos, saliendo a echar un cigarrillo (por supuesto, yo), me comenta que está desesperado y que no aguanta esta situación de dar conciertos para nadie. Como siempre, mi respuesta es la misma, "esto es así". Hoy nada y cuando menos te lo esperas tocas ante una sala abarrotada. Yo lo había asumido desde el mismo momento en que decidí subirme a un escenario. Por un lado es una cosa que me gusta bien poco. No soy una persona que disfrute bajo las luces, ni con la atención del público. Y procuro tener los pies en la tierra. Practicamente no se nos conoce. No sabemos como llamar la atención ni como crear expectación por nuestro espectáculo. Y tampoco sabemos a ciencia cierta que es lo que opina el público de nosotros (que mi cuñado me diga que ha sonado de vicio no me vale). Lo único que podemos hacer ante todo esto es salir al tablao y actuar como si nos fuera la vida en ello. Y la actitud que tenía Manu en esos momentos no era la mejor, ni mucho menos. Pero no podíamos hacer nada más.

Superado el momento vemos que aparte de 4 vecinos y nuestras incondicionales fans, Leti y Mari, que de paso se habían traido a varios coleguitas, la sala está totalmente vacia. Como corderitos desfilando hacia el matadero, decidimos comenzar la función. Mi primera reacción fue la de "bien, un ensayo pagado." y con esa actitud comencé a tocar. Pero una formidable metamorfosis brotó en el interior de Raúl azuzada por el animo contagioso del público femenino. El que en otras ocasiones era el tímido y taimado cantante que se esforzaba por salir airoso en el escenario, se convirtió en un showman al mas puro estilo americano. Teniendo a 10 personas a metro y medio, lo primero que pensé es que estaría totalmente acogotado, pero la realidad fué totalmente diferente, se movía con rabia, cantaba con energía, una oleada de confianza en si mismo le inviadía y aparte de una magistral interpretación (no libre de gambas, como el resto) destilaba simpatía y buen rollo, haciendo partícipe al respetable y no sin algún que otro homenaje a Histrión, que nos dejó a todos con la mirada algo cruzada. Bueno, esta era la estampa desde mi posición si mirabas a las 12. Giremos 180 grados (Ñiiec).

Imaginad: Otoño, un día gris y neblinoso en una oscura y brumosa parcela de tierra a medio sembrar, un silencio sepulcral únicamente roto por cuervos graznando se une a una fina pero intensa lluvia que cala los huesos de un bajista, un teclista y un batería que miran hacia el infinito con mirada torva; su pelo está empapado, cayendo sobre su semblante y unas cejas en posición totalmente horizontal proyectan ominosamente una sombra sobre sus ojos vacios mientras interpretan maquinalmente su repertorio. Mas o menos esto reflejaba el escenario cuando girabas la cabeza y mirabas lo que estaba sucediendo detrás. La sensación de desánimo ante el poco público asistente había provocado en la linea trasera del escenario una imagen muy parecida a esta. Si trazamos una linea imaginaria entre estos tres (situados atrás) y Raúl y yo (situados delante) podíamos enseñar a un extraterrestre oligofrénico la diferencia entre el invierno y el verano con nuestra puesta en escena.

Y así transcurrió todo el concierto, Raúl exultante y lleno de vida se centró en darlo todo y ofrecer lo mejor de si mismo a Leti y Mari, mientras que el resto del público se escondía en la sombría seguridad de las zonas mas alejadas de la barra. Yo, contagiado del entusiasmo de Raúl y del exiguo público, disfrute con una sonrisa en los labios de la hora y cuarto de actuación programada.

Al terminar la actuación todo era un sinfín de sentimientos encontrados. Mientras que Raúl y yo posabamos para las fotos de rigor con una sonrisa parecida a una rodaja de sandía, el resto se afanaba en tomar un poco de aire y comenzar a planear una retirada digna.

Seguían los comentarios por parte de Manu sobre la escasa asistencia de público y en un momento dado, este propone renunciar a nuestros honorarios ya que no le habíamos llenado el bar a sus dueños. Una gran sensación de bajón se apodera de todo mi ser. Le pregunto que que es lo que opinan los demás y sin prestarle demasiada atención le contesto que ok, de acuerdo. No me gusta la idea de renunciar a mi pasta, pero en una oleada de altruismo y cansancio decido apoyar la moción y por lo menos aprovecho la barra libre.

Puedo ver a Jorge sentado en una mesa solitariamente solo con una leve expresión de desánimo. Y estoy seguro que es por este último asunto monetario. Tras una breve charla decido irme junto al fuego con Raúl, Leti y Mari que estaban acomodaditos en los mejores sitios. Seguimos ahi mas agusto que en brazos durante un buen rato y cuando el garito vuelve a estar vacio me arrimo a los dueños para comentar las jugadas del día. Están bastante sorprendidos por nuestro generoso (y a día de hoy considero estúpido) gesto y tras alguna disculpa por la escasa asistencia de público nos prometen volver a llamarnos en primavera o verano, y por supuesto, otra cena gratis.

Por lo menos, me voy con buen sabor de boca. Los pocos asistentes nos han pedido bastantes maquetas y nos han felicitado por hacer un heavy metal melódico y apto para todos los públicos.

Recogemos, y plaf. A casita. Así de simple.

A nuestro correo electrónico desde ese día, provenientes de "El gato que rie" llegaron innumerables invitaciones a conciertos, exposiciones, y demás historias, pero de la actuación prometida... nada de nada.

Raúl pasó algún otro día por lo menos para ver cuando podíamos disfrutar de esa cena que dejamos ahi a deber, pero una vez mas, que si quieres arroz Catalina.

Y a día de hoy se que el garito ha cerrado y que aparte de lo que he mencionado antes no se volvieron a poner en contacto con nosotros absolutamente para nada. Asique volvimos a aprender otra valiosa lección. Para ser buena persona, hay que empezar por pensar en uno mismo.

Y en cuanto a lo demás. Aprendí que Raúl podía (y pudo) cambiar en el escenario, y que Manu, después de todo, era el mismo de siempre, y no iba a cambiar.

Y eso es lo que pasó exactamente aquella fría noche de Noviembre.