viernes, 27 de enero de 2012

El segundo segundo


27/06/2010 Espacio Vías


Final Rock in León.

Nunca he ganado ningún concurso. Ni un sorteo, ni algo mas allá de un triste reintegro en el euromillones; pero se que si quieres ganar, has de jugar. En el caso de los certámenes musicales es algo parecido. No quiero decir con esto que ganar un certamen sea cuestión de mera suerte o de echar muchas apuestas (que no digo yo que en alguno...). Pero a día de hoy, y después de algo mas de experiencia, siempre he pensado que es como la lotería. O ganas, o no ganas. Y de poco te vale que te digan que has jugado muy bien, lo bien que has rellenado el boleto o la gracia que tuviste cuando deslizaste al lotero la moneda de 2€ por la ventanilla cuando no ha salido la combinación que tu elegiste. Al fin y al cabo, has perdido dos euros. En el caso de uno de estos certámenes es mas de lo mismo. Y para los malpensados, no estoy hablando de ganar o perder dinero.

Por primera vez en bastante tiempo, volvía a ver un brillo de ilusión en los ojos de mis compañeros. Era el segundo concurso al que nos presentamos y volvíamos a estar en la "grande finale". Todos estaban seguros que teníamos todas las papeletas para llevarnos el premio gordo. Yo que soy un poco mas cenizo, era algo mas cauteloso. Me había pasado unas cuantas veces por el myspace de Ness y había estado escuchando varias veces lo que tenían colgado. Pero en aquella ocasión no estaba escuchando su música. Estaba analizando qué era exactamente lo que hacían y preguntándome de contínuo si nuestra música sería capaz de llegar al público tanto como para superar el estilo de Ness, que a primera vista, para mí era mucho mas accesible para el público en general. En cierto modo, estaba haciendo como un entrenador de fútbol que mira horas y horas de partidos de su próximo rival para conocer de que es capaz.

El poco tiempo que habíamos tenido desde que tuvimos noticia de esto lo habíamos dedicado a ensayar como locos. Si os acordáis en mi post anterior habíamos dejado a mi amplificador funcionando a medio gas y haciendo sonidos extraños. Yo ya estaba sudando la gota gorda pensando cuanto me costaría mandarlo a reparar a Alemania. En el primer ensayo después del concierto yo era un matojo de nervios, que iba a hacer sin ampli? revisé el cableado y las válbulas y dí con lo que podría ser el problema. El cable que conecta el ampli con el conmutador de efectos estaba retorcido de todas las maneras posibles, es posible que algún filamento estuviera haciendo algún mal contacto. Después de colocarlo mas cuidadosamente y cambiar las conexiones de sitio, pareció que seguía funcionando. También desconfiaba del inalámbrico, pudiera ser que las pilas del conector estuvieran bajas o que alguna frecuencia externa me hubiera capado la señal... podían ser miles de cosas, con lo cual decidí no volver a usarlo hasta que estuviera totalmente seguro del problema.

Y volvimos a "Espacio Vías". Teníamos otro técnico en la mesa y como ya conocíamos al batería de Ness (recordad al hombre de la patada voladora en Astorga) el ambiente era realmente bueno y cordial. Este hombre tenía una batería exactamente igual a la de Manu, asi que el efecto en el escenario de ver dos baterías clónicas una al lado de la otra era bastante extraño. Para mí eso fue uno de los grandes aciertos de la organización de este festival. El tener espacio de sobras para que cada grupo llevara su propio set sin los inconvenientes que plantea el tema de compartir el equipo.

La prueba de sonido fue increíble. Todo funcionaba a la perfección y por añadidura el técnico de sonido estaba haciendo un magnifico trabajo con la sonorización tanto dentro como fuera del escenario. Pocas veces nos habíamos escuchado con tanta claridad encima de unas tablas. En la prueba de Ness aproveché para pegar la oreja. El vocalista era excepcional y además tocaba el teclado de una manera realmente inspirada. Se acompañaban de un acordeón, y si mal no recuerdo alguna que otra gaita. Como podéis observar, el sonido era una fusión entre rock al estilo de Mago de Oz y mucha música celta al estilo de Gwendal, además de algún que otro temita mas reggae o incluso punk. En pocas palabras, a los fiesteros les iba a encantar. Aprovechamos para cenar que ya nos tocaba. La tarde había sido larga.

Ya después de llenar la panza volvimos al escenario para echar un vistazo de última hora ya que abríamos la noche. Allí, entre toda la gente que había venido apareció Mures, que tras una breve felicitación nos comentó que iba a ser el encargado del speech de apertura de la final. También recibimos la visita (como si de los tres fantasmas de "cuento de navidad" se tratase) de la que por aquel entonces era la concejala de turno dedicada a esos eventos, mas preocupada por dejarse ver e informarnos de las oportunidades que nos brindaba el ayuntamiento a los músicos, que por quién eramos y qué era lo que hacíamos.

Todos estábamos nerviosísimos, pero habíamos aprendido algo a controlarlo. Sin embargo, esa noche, Raúl no podía hacerlo. Hacía tiempo que no lo veía así de inquieto antes de un directo, llevábamos una temporada preocupados por la voz de Raúl; En lineas generales todo iba bien, pero en los últimos conciertos nos habíamos dado cuenta que cada vez le costaba mas esfuerzo mantener el nivel, e incluso el se daba cuenta de ello. Posiblemente esa noche le asaltaron las dudas y la inseguridad, pero es algo que solo el sabe.

Escondidos detrás del templete, estábamos todos esperando a la señal de Jorge para subir al escenario. Desde un tiempo atrás, Jorge era el que mas se había preocupado por los detalles que estaban al margen de la música, y se tomaba muy en serio el tema de la presencia, la vestimenta, como coordinarnos entre temas, la entrada, la salida... nos hizo mucho bien que se preocupara de esos temas y para mí era como una especie de director de orquesta que me aportaba cierta seguridad sobre las tablas. Para combatir los nervios minutos antes de saltar al ruedo, apostados en la escalerilla, me dediqué a preguntar una y otra vez a Jorge: "cuando subimos?"... "ya?"... "ahora?", en un juego tonto e infantil que me hacía muchísima gracia. Eso ayudó a calmar mis nervios pero creo que acabó con los de Jorge. A su señal salimos con toda la fuerza de que fuimos capaces ante un receloso público que se apiñaba en la parte trasera del recinto. Abrimos con "Al despertar" y empezamos a meter ruido con toda nuestra alma.



Fue un concierto increíble. Aquella noche dimos todo lo que Adae podía haber dado dentro de un escenario, no escatimamos esfuerzos, nos entregamos de pleno y disfrutamos realmente de todo lo que hicimos esa noche. El sonido era impresionante, nuestras ganas, todas las del mundo y las expectativas muchas. Personalmente creo que fue nuestra mejor actuación desde aquella noche en el Estudio 54 con Darksun. Eran otros tiempos y otro sonido, pero la esencia volvió a ser la misma: cuatro tios haciendo Heavy Metal y con ganas de comerse el mundo.

Poco a poco el público se fue acercando al escenario y al final de la noche era increíble la sensación de oír los aplausos de un nutrido público después de cada tema. Raúl olvidó todos sus nervios y realizó una actuación maravillosa. Por primera vez su mujer y sus hijos habían podido acudir a uno de nuestros conciertos y para el era una ocasión mas que especial. Durante todo el concierto su hijo se desgañitaba animando a su padre y pidiendo mas canciones. Y eso, debe ser toda una experiencia. Por otra parte, Manu y Jorge actuaron como un reloj de precisión. Acompasados a la perfección y sonando como una sola persona; todos, me dejaron un recuerdo que tardará mucho en desaparecer. Y yo, por mi parte, me encontraba culebreando por el escenario preocupado por mi ampli, por sonar lo mas limpio posible y menear los pelos de vez en cuando. Pero esta vez, creo que estuve a la altura de mis compañeros.



Después de una agotadora hora de concierto, bajamos del escenario con la satisfacción de haber sonado como hacía tiempo que no lo hacíamos.

Salí a la calle. Necesitaba fumar. Mi chica y los parientes que se habían acercado a verme marcharon prontito, (ya no había necesidad de quedarse mas) y ahí quedé solo, cigarro tras cigarro escuchando desde fuera la actuación de Ness y viendo las reacciones del publico. Y Ness lo hizo realmente bien, con su sonido fiestero y animando al público una y otra vez. Había gente saltando y bailando y cuanto mas del concierto pasaba, mas me daba cuenta de que nuestras posibilidades eran muy pocas. Al contrario que yo, el resto de mis compañeros tenían muchísimas expectativas, y mas cuando habíamos hecho una de las actuaciones de nuestra vida. Cuando las luces del escenario se apagaron, solo nos quedaba recoger todos nuestros cacharros y esperar el veredicto del jurado. Nada mas terminar el concierto Mures informó al público que el ganador sería dado a conocer el Miércoles siguiente, en lugar de el mismo día de la final para evitar ciertos problemas que tuvieron en la edición anterior. Nos despedimos de Ness y nos fuimos para casa a esperar con el corazón en un puño.

Y llegó ese Miércoles, pero no sabíamos nada, la pagina web de "Rock in León" hacía tiempo que no se actualizaba y no teníamos manera alguna de saber que estaba pasando. Pasó una semana mas y seguíamos igual. Sin noticias de dios. No se cuantos días fueron de espera, pero una mañana, salí del curro a tomar el café y hojeando el periódico pude ver la noticia de que Ness había ganado el concurso, en un artículo en el que ellos mismos decían que se habían enterado de ello cuando el periódico les llamó para hacerles la entrevista.

El ayuntamiento nunca se puso en contacto con nosotros para darnos la noticia, al igual que Ness, nos tuvimos que enterar por los medios. Me puse en contacto con los ganadores para felicitarlos y hablar un poco de lo que había sucedido. Estaban realmente indignados, y con razón.

Poco después, echando un vistazo a la edición digital del Diario de león me encontré esta noticia:

El VENCEDOR DE ROCK IN LEON SIN PREMIO

Ness, el grupo que ganó el festival, se enteró de su victoria por la prensa y sigue a la espera de una comunicación oficial que lo confirme

Después de mes y medio de entrevistas con los medios y felicitaciones, los componentes del grupo leonés Ness continúan a la espera de una comunicación oficial que les confirme como ganadores del concurso musical. El festival Rock in León tuvo lugar entre los meses de mayo y junio, en Espacio Vías.

En el certamen participaron ocho formaciones leonesas que compitieron entre sí. En un último concierto, Ness consiguió imponerse a ADAE. Carlos Vega Primo, uno de los integrantes del grupo Ness, opina que «lo más lógico» es que se les hubiera comunicado el fallo del jurado a los componentes de la banda antes de que la noticia saltara a la palestra.

Sin embargo, la organización no ha dado señales de vida ni antes, ni después. Y es que, además, «hay que fijar las condiciones del premio», añade Carlos Vega: la dotación económica que conlleva, 1.000 euros; y protagonizar un nuevo concierto en el espacio joven de la ciudad de León, Espacio Vías, para volver a compartir su nesstilo, como lo denominan los componentes del grupo (un ritmo que abarca desde el ska al heavy pasando por el reggae y el folk con una permanente línea de rock-celta), con todos aquellos seguidores que avalaron su primer puesto en el certamen con sus votos.

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/el-vencedor-de-rock-in-leon-sin-premio_547451.html

Ya no quisimos saber nada mas de todo ese asunto, estabamos desilusionados con el resultado, y yo estaba especialmente indignado con la manera en la que se había hecho todo esto. No me frustraba perder ante Ness. Nunca es motivo de vergüenza perder ante alguien tan bueno como ellos. Tres o cuatro meses después me llamaron del ayuntamiento pidiendo nuestro número de cuenta ya que a lo mejor nos caía "algún dinerillo" por haber quedado segundos... pero nunca se hizo ningún ingreso en esa cuenta o volvieron a ponerse en contacto con nosotros. Se que hubo mas quejas y gente descontenta en la fase de selección, pero fué un asunto que borré rápidamente de mi memoria.

Y como decía al principio, la vida es una lotería, y como descubriríamos mas adelante, de poco te sirven los halagos cuando al final no has ganado nada. (Y no me refiero al dinero, malpensados...)







jueves, 19 de enero de 2012

Mucho ruido y pocas nueces.

"Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos. Es la edad de la sabiduría, y también de la locura. Es la época de la fe, y también de la incredulidad, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Lo tenemos todo, pero no somos dueños de nada, caminamos derechito al cielo pero tomamos el camino a otro lado. En fin, esta época es tan parecida a todas las épocas, que nada de lo que aquí voy a contar debería, en realidad, sorprendernos. Nada. Ni el perdón, ni la venganza, ni la muerte, ni la resurrección".



Creo que el comienzo de "Historia de dos ciudades" no puede describir mejor el momento por el que estabamos pasando. El 2010 fue un año movido, intenso, y entre concierto y concierto pasaban miles de cosas que nos hacían replantearnos todos los dias la manera de hacer las cosas.



Seguíamos buscando por debajo de las piedras, y en nuestros planes estaba el de hacer una agenda lo mas repleta posible de cara al verano que ya estaba impaciente por llegar.





Una de las cosas por las que Jorge tenía verdadera ilusión era la de tocar en León, en las fiestas o en algún evento al aire libre. Con un escenario grande y situado en una zona de gran afluencia. Y todos los años hacía todo lo que podía para que nuestra maqueta acabara en la comisión de fiestas del ayuntamiento con un currículum bien redactado y con una presentación que rozaba la perfección. En el 2009 no se nos había tenido en cuenta y este iba a ser el año en el que había plantado todas sus esperanzas. Mientras, en algún lugar de León se estaba organizando una serie de conciertos que se realizarían en el parque del Cid en el que se buscaban grupos locales y sin comerlo ni beberlo, se pusieron en contacto con nosotros para ver si queríamos actuar.

Se nos dieron unas fechas a elegir, y se nos pidió que respondieramos con la mayor rapidez posible para organizar el evento de la manera mas eficaz. En aquel momento, Manu tenía planeado un viaje a Alemania que coincidía con una de las primeras fechas, con lo cual solicitamos la alternativa. Tras un tiempo sin saber nada de todo aquello, ni como se iba a organizar, ni de que medios dispondríamos, ni tiempo de actuación... etc... se nos manda un correo en el cual se nos especificaba que íbamos a tocar... pero en la fecha que no habíamos solicitado. Nos habían plantado justo en medio del viaje de Manu. No se si me pilló en un mal día, o que habría desayunado con orujo pero me sentó realmente mal. Movido por el recelo y los resultados de las últimas actuaciones, no tenía ganas de que la banda participase en otro chollo mal organizado, y en un impulso (al mas puro estilo Remedios Cervantes) envié un correo al organizador en el cual educadamente le comenté que se podían meter el concierto por donde amargan los pepinos debido a la poca seriedad de la organización. Se que no lo pensé lo suficiente y que debía haberlo consultado antes con mis compañeros de grupo, pero estaba algo cansado de que nos tomaran el pelo.


Y efectivamente, luego en el local mis compañeros me reprendieron por el hecho de no haber dado lugar a una réplica ni a una conversación posterior que diera lugar a arreglarlo...aún así no me arrepiento... (que agusto me quede...) en cualquier caso, se nos volvió a convocar en ediciones posteriores, la siguiente,directamente me puse en contacto por telefono con ellos ... llamé a este hombre y en ese momento no me podía atender, me llamaría en breves... tras unos dias de espera y algún intento infructuoso por mi parte, lo dejé por imposible. Otra vez sin tocar (que no me extrañaba que no me contestase según lo respondido la vez anterior). La última vez se nos envió un correo electrónico con un link que ni funcionaba, y que a mayores, el antivirus avisaba de que insistir en ver el contenido era garantía total de infectar nuestro pc hasta de cáncanos. Increíble, era comentar esto último en el local y reirnos... Pero me vuelvo a desviar.





Lo que aquí nos ocupa es que finalmente ese veranito la concejalía de juventud nos seleccionó para participar en el "Rock in León", concurso y festival que había tenido una buena acogida el año anterior y la cosa pintaba bastante bien. Además, las actuaciones serían en un recientemente reformado pabellon de la Feve (Espacio vias) y las sensaciones eran realmente buenas, tocaríamos en León, en verano, junto con otras bandas que eran conocidas e incluso amigas y encima de un escenario que a día de hoy puedo decir que es el mejor que he pisado en toda mi andadura musical. Por x o por y, por A o B, por una cosa o por otra... bueno ya me entendeis... hubo abandonos en la parte eliminatoria del concurso con lo cual el dia que nos tocaba a nosotros (creo que fué un 28 de Mayo) hubo movimiento de bandas y terminamos tocando con Inexistentes.





Y estábamos bastante ilusionados con todo esto, tanto que el día de la actuación nos debimos de presentar incluso antes de tiempo, y tuvimos que esperar un buen rato a que los encargados de poner el sonido y el escenario a punto terminaran de hacer su trabajo. Ese día, en la mesa estaba un antiguo amigo que ahora se dedica a la sonorización, y que fué también el encargado de sonorizar en nuestro concierto con Versículo III (ver post "A hard day's Night")...recelos aparte... esa tarde no hubo muchos problemas ni de montaje de escenario ni de prueba de sonido, si exceptuamos que el técnico se empeñaba en decirme que bajase el volumen. En un principio, y como soy un niño muy bueno, opté por obedecer sus ordenes, pero cuanto mas probabamos, mas insistía en que mi volumen era demasiado alto. Tras una breve discusión, todavia no se quien dejó por imposible a quien, el caso esque si quería tener el sonido que me gusta, necesitaba potencia para que el conmutador de presencia hiciera su trabajo. También observé que Jorge tuvo ciertos problemas para sonorizar su equipo. En cualquier caso, terminamos la prueba de manera satisfactoria y salimos supongo que a cenar porque no recuerdo nada en concreto de aquel momento.





El concierto, para mi, no fué precisamente un jardín de rosas. Nada mas empezar, mi ampli deja de funcionar correctamente y no suena como es debido, me pongo bastante nervioso, ya que dejo de oirme, no hay distorsión apenas ni sustain y me invade el pánico en el escenario. Y ya sea por el pánico, la falta de experiencia o vete tu a saber, tras cacharrear un poco y ver que no tiene solución, y en lugar de parar, y tratar de mirar si tiene arreglo el entuerto, seguí todo el concierto en ese plan. Hace poco pude ver un video de esa noche y no puedo evitar sentirme avergonzado por no haber hecho algo mas, ya que sigo pensando que aquella noche hice el mas espantoso de los ridículos. Lo que mas me sorprende de todo , es que mis compañeros apenas se percataron de ello. Es mas, hace un tiempo Manu me comentó mientras tomábamos unas cervezas que para el había sido uno de los conciertos que mas había disfrutado.





Cuando terminó nuestra actuación no sabía donde meterme, sabía que lo que había pasado había anulado cualquier opción de pasar a la final. Y para mayor desolación, el técnico de sonido vuelve a la carga con el tema del volumen... Reprimí mi primer impulso de hacerle un Kamehamé y tras comentar el destrozo que me había hecho el ampli me dediqué a recoger todo y a aceptar de la manera mas constructiva todo lo que había pasado.





El siguiente paso era estar pendientes de la votación del público por internet (otra maldita vez) y del resultado de la deliberación del jurado.





Efectivamente nuestro puesto en la tabla no era demasido bueno. Yo siempre di por hecho que no pasaríamos a la final. Pero el mundo da muchas vueltas y me equivoqué de cabo a rabo.





A día de hoy todavia no entiendo como pudimos clasificarnos. Y menos cuando actuabamos con gente de una calidad excepcional. Todavia no entiendo que fuerzas se alinearon en el firmamento ni que criterios se tuvieron en cuenta para darnos a nosotros el puesto que bajo mi punto de vista, pertenecía a otra banda, por lo menos en lo tocante a mi actuación, ya que la actuación de mis compañeros fue impecable. Creo que en ese momento la vida me había dado una segunda oportunidad, y me propuse firmemente no desaprovecharla. Pero sigo viendo ese video, y sigo sin entenderlo...

jueves, 12 de enero de 2012

No es pais para viejos (vagos)

17/04/10 Bar "El vago viejo" Villacalbiel.

El que busca encuentra. Cuantas veces no hemos oído esta afirmación tan rotunda y categórica? Pero, como dijo el bueno de Ozzy Osbourne: "No hay verdades indiscutibles ni costuras invisibles".

Esta es otra de esas actuaciones que encontramos por medio de un conocido/familiar de un conocido. En cualquier caso, en ningún momento nos paramos a pensar donde y como íbamos a actuar, ya que en aquel momento nos movía única y exclusivamente la motivación de pisar un escenario.

El Vago viejo, era un bar situado en un pequeño pueblo cercano a Villamañán. No es cuestión de despreciar nada por el mero hecho de que esté situado en un pueblo pequeño. Es más, gran parte de nosotros debemos muchísimo a los pueblos pequeños ya que suele ser donde empezamos a dar nuestros primeros pasos en un escenario. A donde quiero llegar, es a que hay un momento en el que te planteas si merece la pena tocar por dinero en cualquier sitio o si prefieres estar en otro escenario con mayor afluencia de público (y al que le guste lo que haces) aunque no veas un duro.

Llegamos al sitio en cuestión y aparcamos al lado de una chopera. Era un día nublado y la primera impresión del sitio no fue demasiado buena. Tampoco la segunda, ni la tercera... y así sucesivamente.Dicen que no hay escenario pequeño, sino artistas pequeños. Sabíamos que nosotros todavía estábamos en edad de crecer, pero era un poco desmotivador empezar a montar todo a ras de suelo en una esquina del bar ante la atenta mirada de gente mayor que iba a tomar el chato de media tarde y unos cuantos niños que curioseaban ya que no había nada mejor que hacer.

La prueba de sonido fue desalentadora. Los techos eran bastante altos con lo cual el sonido rebotaba contra las paredes como una pelota de caucho lanzada con un bazooka. Nada mas Manu dio los primeros toques nos dimos cuenta que aquello iba a ser complicado. Todo el mundo intentaba luchar contra el desánimo, yo también lo intentaba pero lo mas que conseguí fue un sano estado de resignación. Para colmo, Jorge se había dejado olvidada la correa del bajo en casa y tuve que dejarle mi correa de emergencias. Esto planteaba dos problemas:

1. Tiene tachas. El pelo se enreda y tocar con eso es garantía de una calva en la collejera.
2. La medida no es la adecuada para un bajo, y el enganche no ajustaba bien con el cierre de seguridad.

Todo ello obliga a Jorge a tocar apoyado en la pared vigilando muy bien sus movimientos.

Superado todo esto nos decidimos a cenar. La encargada del bar fue muy amable y nos preparó algo para llenar la panza, cosa que no nos vino nada mal. Y una vez que acabamos, nos decidimos a esperar y esperar a que viniera alguien a vernos, ya que aparte de unos cuantos señores de mediana edad con varios cubatas en el cuerpo, los dueños del bar y los conocidos habituales(novias familia, Leti, Mari y cia), allí no había aparecido nadie. El trabajo de publicitar la actuación estaba hecho, carteles, radio, redes sociales y boca a boca... Aprovechamos para un cafetito y unas aguas y seguíamos charlando con la gente. Pasó algo así como una hora y al ver que nadie se acercaba decidimos comenzar con la actuación.

Aquello era un ciclón de sonido y en los primeros compases, los parroquianos acubatados ponen cara de esfuerzo. Miro a Raúl y veo que intenta mantener el tipo y dar espectáculo, nos miramos e intuyo que decidimos ignorar las caras de la gente que teníamos enfrente. Tras unos pequeños ajustes de volumen in-stage conseguimos controlar un poco el rebote.En estas aparece Javi con sus dos chavales. Javi, es un compañero de trabajo de Manu que ensayaba al lado nuestro con sus dos hijos pequeños, el mas mayor en ese momento creo que tenía 10 años. Uno toca la batería y el otro el bajo, y decidió enseñarles a tocar y hacer un pequeño grupo con ellos. El resultado fue un rock fresco y sin pretensiones (mas que la de la pura diversión y las cosas bien hechas) que nos sorprendió a todos al ver a estos dos chicos capaces de hacer en pocos meses lo que a alguno nos había costado unos cuantos años. Pero creo que me estoy desviando del tema.



Reubico la escena. Nosotros en una esquina del bar. Enfrente nuestros conocidos, y alicatados a la barra, un puñado de cuarentones bajando cubatas descojonándose de nosotros y del ruido que estabamos haciendo. En no se bien que momento, decidí que esa noche iba a pasármelo bien. Y a partir de ahí, me la empezó a sudar todo. Pero no solo todo lo que había en el bar, sinó que me la empezó a sudar todo lo que había en el mundo. Los problemas, el trabajo, las malas caras, incluso el público que teníamos delante. Era un fin de semana por la noche, tenía una guitarra en las manos y un sitio para tocar a todo volumen (mas o menos)... Y eso me dediqué a hacer, y me dejé llevar por la música, algo de headbang, patas abiertas, bailes exóticos... de todo. El resto realmente no se lo que pensaba, Jorge apoyado en la pared con su bajo y Manu tocando en la parte de atrás. Siempre he pensado que para ellos fue una actuación bastante deprimente.


En algún momento del concierto y entre pelo y pelo podía ver a uno de los de la barra (que ya no tenía edad para andar haciendo el tonto) imitándome haciendo una tremenda exhibición de air guitar para sus amigos. Seguimos con el repertorio de siempre y al tocar las acústicas el air guitar hero sigue haciendo gracietas a viva voz. Sigo manteniendo mi humor y mi resignación como puedo y nada mas enchufar la eléctrica vuelvo de nuevo a mi estado de catarsis metalera. El resto de la actuación transcurrió entre gente entrando y saliendo del bar (la puerta estaba justito a nuestra izquierda), los cachondeos de los felatrices de baco y los aplausos de nuestros amigos. Cobramos lo estipulado (nos descontaron la cena) y agradecimos a los dueños del vago viejo el habernos dejado actuar allí.


Marchamos a casa algo deprimidos y volvimos a abrir el acalorado debate de si debíamos ser mas selectivos a la hora de elegir donde debíamos actuar.

Y es verdad que el que busca encuentra, pero no solo es cuestión de buscar, en la música, como en la vida, hay que saber que es lo que buscas, y si te merece la pena el esfuerzo invertido en encontrarlo.
Y también hay que saber cuando te merece la pena encontrar algo que no esté a la altura de tus expectativas y aprovecharlo. Porque el que solo busca un tesoro, se deja las monedas que hay tiradas por el camino.