24 de Marzo de 2011
Fase eliminatoria festival "Territorio Bosco"
Cuando unos meses antes entrábamos al local para ensayar apareció un cartel medio destrozado en una de las paredes. Era una solicitud de inscripción para el "Territorio Bosco" . Un par de años antes nos habíamos presentado y la organización nos había llamado para actuar sorprendidos por que un grupo "de nuestro nivel" quisiera participar. Por aquel entonces habíamos rechazado la invitación tras ver la precaria organización del evento. Factores como el de tener que proporcionar los grupos los medios y el equipo para todos los participantes nos habían echado atrás, entre otras cosas porque el equipo que ponía la organización era irrisoriamente precario y que a ninguno de nosotros nos hacía ninguna ilusión el tener que poner en manos de a saber quien el material que tanto dinero y esfuerzo nos había costado conseguir. Máxime cuando habíamos tenido que poner una cuota de inscripción. La organización fue comprensiva en ese momento y aceptó de buen grado nuestra retirada comprendiendo totalmente nuestros motivos.
Pero ese año todo era bastante diferente. El festival había evolucionado, había mas medios y la organización nos convenció mas que suficiente para que tuvieramos mas ganas que nunca de participar. El primer premio era la grabación de un largo y por aquel entonces era uno de los pocos alicientes que nos llevaba a seguir adelante. Tras la grabación de "Adaegina" estábamos locos por volver a meternos en el estudio, pero nuestra situación económica era totalmente precaria y nuestras obligaciones personales nos impedían embarcarnos en semejante desembolso. La posibilidad de ganar el festival y volver a grabar era el aliciente que necesitabamos para levantar cabeza después del palo tan grande que supuso el último concierto.
Volvimos a la rutina de ensayos y preparamos meticulosamente un repertorio ganador. Volvía una vez mas el brillo a nuestros ojos y decidí retomar los teclados que había abandonado hace tanto tiempo para preparar una nueva intro con la que abrir el espectáculo. Surgieron entre nosotros algunos puntos de discusión como el de suprimir varios temas debido a que su contenido podía chocar con las creencias religiosas de la organización (Con la iglesia hemos topado). Yo me negaba rotundamente a ello. Sentía que eso era venderse con el fin de tener mas oportunidades en el concurso. Al fin y al cabo, esas letras estaban basadas en "El paraíso perdido" de Milton, y cualquiera que conozca la obra sabrá que el trasfondo es mas religioso y aleccionador que lo que refleja a primera vista. Finalmente cedí a las presiones de mis compañeros y acepté de no muy buen gusto a suprimir aquellas canciones que podían comprometer nuestra imagen ante el jurado.
Por otra parte decidimos implicarnos un poquito mas en el evento asistiendo a varios conciertos para ver el nivel de los participantes e ir conociendo un poco a los organizadores. Todo esto se tradujo en que poco a poco, la gente implicada en todo esto nos conocía a nosotros tanto como nosotros a ellos. Asistimos a la actuación de "El vendedor de humo". No solo nos valió para ver la acústica del recinto, ademas de la sonorización y la dinámica de las actuaciones, sino que de postre, pudimos escuchar unas de las mejores versiones en directo de temas de Pink Floyd que habíamos escuchado hasta la fecha por grupos amateur.
Posteriormente después de nuestra actuación acudimos a ver la de "Dead Bringer", nuestros compañeros metaleros del festival, a los que todavía no habíamos podido ver en directo. Sencillamente fueron un puñado de gente increiblemente maja que nos dieron una buena ración de leña entre tanta remezcla de estilos tan poco afines al nuestro. Descubrí el placer que no disfrutaba desde hace tanto tiempo de cantar a grito pelado esos putos himnos del metal.
Pero vamos a lo que nos interesa. La tarde en la que actuabamos era prometedora y el buen humor reinaba en el ambiente. Tras colocar nuestro equipo en el escenario y probar un poco el sonido todo parecía estar en orden. Pero una vez mas, mi total imcompetencia organizativa hizo que en vez de llevar el cd con la intro que había compuesto, llevé otro totalmente diferente. Tenía un pincho con el tema correcto en mp3 pero la organización no tenía ninguna manera de pincharlo por mesa. Algunos de mis compañeros se descojonaron de mi, otros sintieron un justificado odio repentino. Yo no sabía donde meterme y empecé a estrujarme el coco junto con el técnico para poder solventar este percance. Finalmente apareció un portatil a tiempo y se pudo pinchar sin problemas. Por los pelos.Después de esto teníamos que hacer una entrevista para la organización. Seguíamos sin estar acostumbrados a este tipo de cosas.El resultado fue el de siempre, corta, habla, corta, eso no vale, repetimos... etc. Es curioso como una sencilla entrevista puede hacer que te sientas como una estrella del rock con mayúsculas. Es por ello que cuando hablaba parecía una mezcla entre Jesús Hermida y el padre Mundina, seguramente abrumado por el piadoso escenario. Aquí teneis el resultado.
Salimos a tomar un café y discutimos los últimos cabos sueltos convencidos de que esta actuación nos iba a redimir. Raúl había quedado bastante tocado después del resultado de la última actuación y estaba mas nervioso que nunca. La inseguridad era una baza en su contra y creo que todos teníamos un poquito de miedo de que se repitiera el episodio anterior. Pero todos seguíamos confiando en el, al fin y al cabo, el era la voz característica que nos hacía tener nuestro propio sonido. No podía fallar.
Al cabo de un rato nos encontrábamos calentando en el backstage y nerviosos ante lo que estaba por venir. Con la intro empezando a sonar aproveché para sacar la cabeza por una esquina del telón y el hecho de ver a tantas caras conocidas esperando a vernos. Angel de B4u, Gianky, Susana, Leti y Mari (otra vez!!!) JR, Quasi... Decir que verles a todos me hizo muchísima ilusión fue decir poco. Estaba convencido de que esa noche podía salir bien o mal, pero que el público no nos defraudaría.
Salimos al escenario e hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos. No puedo decir que fuera la actuación de nuestras vidas. Pero cuando tienes a gente coreando tus estribillos y aplaudiendo a rabiar enfrente de tí todo cambia. Hubo fallos, por supuesto. Estabamos muy bajos de moral todavia y mi guitarra no estuvo todo lo fina que debía haber estado, mi ritmo de práctica había bajado mucho por aquel entonces y se notó sobremanera en el escenario. Raúl tuvo algún que otro momento de altibajo, pero cuando nos colocamos entre el público para interpretar los temas en acústico realmente lo bordó. Fue divertido. Incluso un curita de avanzada edad estaba situado a un lado siguiendo con verdadero interés nuestra actuación y aplaudiendo con una sonrisa en los labios.Pero sobre todo, sentimos el calor de tantos amigos que habían venido a vernos. Eso fue lo que lo hizo tan especial.
Acabó todo y los momentos posteriores fueron un sinfín de gente que acudió a felicitar al grupo. Yo después de un par de abrazos con Angel y unas cuantas palabras me dediqué a recoger mi equipo y a ignorar todo aquel efusivo marasmo de amistad. Sabía que no habíamos tocado del todo bien y estaba bastante seguro de que no pasaríamos a la final. Tras recoger todo y agradecer los esfuerzos que se había tomado la organización, volvimos a casa a esperar que se publicara la lista de bandas que pasarían a la final.
Los días siguientes seguí con verdadero interes el resto de bandas participantes y me quedé sorprendido al ver a gente de muchísimo nivel que competía con nosotros. Sabía que había posibilidades, pero después de ver todos estos conciertos no las tenía todas conmigo.
Volví a equivocarme una vez mas. A los pocos días de terminar la fase eliminatoria la organización nos comunicó que habíamos quedado finalistas junto con Zapatotipobota, Sueños cumplidos y El vendedor de humo.
Aunque el objetivo principal seguía siendo la grabación del disco, yo me sentía orgulloso de haber sido elegido entre tantos buenos músicos para pasar a la gran final de un concurso que año tras año, estaba tomando mucho renombre.
domingo, 19 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Götterdammerung
19/11/2010
Carrizo.
Pub "El Jardín"
Todavia se me pone mal cuerpo al recordar aquella noche. Fue, de lejos, la peor de muchas, aunque alguna que estaba por venir se le acercaba. Habíamos dejado el post anterior en el local entusiasmados por el hecho de haber sido llamados para actuar en un garito. Hasta la fecha solo nos habían llamado para rellenar algún festival veraniego o para invitarnos a participar en actos gratuitos. Parecía que Adae empezaba a levantar el vuelo después de lo duro que había sido para el grupo este año 2010.
Empezaremos diciendo que aquel día empaquetamos mas tarde de lo habitual ya que la actuación sería algo entrada la noche. Eso nos daba un buen margen para no andar a carreras y poder hacer las cosas con calma y sin estres.
Llegamos a la hora convenida al Pub. La impresión fue muy buena, mucho espacio para el público, y espacio también para nosotros, con un par de baños enormes y recién reformados (y limpios a la perfección) que nos sirvieron de camerino y una puerta de salida detras del escenario que daba justito a la furgo. El único que no tenía tanto espacio era Manu, ya que la plataforma que nos habían colocado para la batería era bastante mas pequeña que lo que necesitaba. Finalmente colocamos todo nuestro montante muy comodamente y nos dispusimos a probar sonido ante el dueño de la sala y algun currante de la misma.
En un principio las pruebas de sonido no se salieron de lo habitual, por primera vez en mucho tiempo podiamos hacer esto sin prisas y con todo el tiempo del mundo. Ajustamos volumenes, probamos unos cuantos temas y tras comprobar que todo estaba a nuestro gusto salimos a cenar a un burguer de Carrizo que nos había dado muchas alegrías anteriormente. Cenamos bien, charla distendida y café. Aquello de tener tiempo era un lujo al que estábamos poco acostumbrados.
Cuando salimos del burguer estaba lloviendo a cántaros. LLevaba toda la tarde nublado o chispeando, pero a falta de media hora para empezar estaba cayendo todo lo que no había caido hasta entonces. Comenzaron los primeros comentarios acerca de que esto iba a hacer que la gente no viniera a vernos... yo a estas alturas ya tenía un filtro de voz en las orejas para comentarios negativos, y me preocupé mas que de otra cosa en llegar a la sala lo mas seco posible. Y efectivamente, al llegar al Pub había ocho personas mas o menos. Comencé a observar expresiones de desánimo... en cualquier caso, yo directamente pedí un vodka con limón en la barra. Esa noche no tenía que sacar el coche y por fin podía darle al alpiste en un concierto. Por otro lado creo que algo instintivo en mi interior me hizo pedir un pelotazo ya que iba a necesitarlo.
Las cosas no empezaban demasiado bien. En aquellos días habíamos estado dando vueltas al repertorio a iniciativa de Jorge, en la cual en cada actuación hacíamos una entradilla diferente y solapabamos todos los temas de una o de otra manera para que el concierto llevase un ritmo adecuado y no perdiese intensidad con pausas innecesarias. Habíamos convenido en empezar con una serie de acordes en tiempo, no a última hora, pero casi. Manu no estaba seguro de esto y había puesto muchas pegas ya que no quería hacer algo que no estaba del todo ensayado, pero por otra parte era una secuencia que no tenía demasiada dificultad. A regañadientes, pero aceptó. Los cuatro gatos que se encontraban en el pub se acomodaron delante de la barra con gesto indiferente y decidimos dar comienzo a la actuación.
Nada mas empezar, la entradilla salió mal, reprimí un impulso asesino y seguí adelante como si nada hubiera ocurrido. Algo no andaba bien. Lo sentía en el ambiente. Las caras de la gente eran un poema de indiferencia y horror. Según las señas que me hacían el volumen debía ser altísimo y no se oía a Raúl. Bajé un poco mi ampli. Seguíamos tocando. La voz de Raúl decidió aprovechar esa noche para romperse y todo el concierto fue un suplicio para el al ver que los tonos altos no salían y se iba quedando sin aire cada vez mas a menudo. Tuvo que dejar de cantar en varios temas y cada poco se retiraba a beber algo de agua. Pude verle de color morado en mas de una ocasión. Yo por mi parte intenté actuar como si nada estuviese ocurriendo, con total normalidad, pero cada vez que me giraba veia las caras de mis compañeros que iban desde el enfado hasta la desesperación, pasando por la verguenza y la apatía. Cada vez que terminaba un tema se oían dos o tres aplausos de compasión y la gente resoplaba agarrada a la barra como les fuera la vida en ello. Mi interpretación se empezaba a resentir también, comencé a meter mas fallos de lo habitual y yo mismo me doy cuenta de que el sonido esta siendo espantoso. Seguían pasando los temas y yo mantenía el tipo moviendome un poco e intentando subir el animo a mis compañeros, pero estaba todo perdido, nada ni nadie les hubiera hecho cambiar de actitud aquella noche, entre el público, el sonido horrendo que estaba saliendo de nuestro equipo y la voz de Raúl. Yo mismo lo dejé por imposible a mitad de la actuación y me dediqué a dar sorbos a mi vodka a la espera de que terminasemos de interpretar todo el repertorio.
Recuerdo que tocando un impás en limpio, un tap a dos manos que me gustaba tocar un monton, se oyó por parte del público un comentario poco afortunado que me dejó bastante tocado. Ahí ya es cuando dije "apaga y vámonos" y me empezó a interesar mas el vodka que el bolo.
Cuando terminó la actuación salimos escopetados al camerino. Yo, muerto de verguenza, terminé de desconectar lo necesario y entré como pude. Lo primero que ví, fue a Jorge con cara de entierro y a Raúl y Manu con un semblante muy similar. Se hizo un silencio que pareció eterno. Todos mirando al suelo sin saber que decir hasta que Jorge soltó un ominoso "Hemos hecho un ridículo espantoso". Volvimos la cara al suelo. Yo solo tenía fuerzas para encender un cigarro tras otro retrasando el momento de salir para afuera y dar la cara. Siguieron los comentarios negativos, hubo algún que otro reproche. Pero no nos quedaba mas remedio que empezar a recoger y salir pitando de allí. Volví a la barra, y pedí otro vodka. El camarero me miró receloso al ver que no tenía intención de pagarlo. Comencé a beber a grandes sorbos (me lo pedía el cuerpo a gritos) y comencé a aguantar la chapa de uno de los del público comentándo los posibles errores y lo que nos había salido mal, todo ello edulcorado de vez en cuando con un "no, si se nota que tocais de la ostia todos" y frases por el estilo. Le dí las gracias por la crítica constructiva y me retiré a un reservado a seguir fumando como un carretero y a seguir bebiendo.
Como anécdota graciosa (y a la vez humillante) recuerdo que cuando Manu está a punto de empezar a recoger se le acerca una chica y le pregunta si puede hacerse una foto, Manu se levanta, supongo que algo animado y la chica le dice:"No, quiero sacarme una foto YO con la batería" Suspiro , un click, y vuelta a recoger.
Tercer vodka y mirada asesina del barman. Ya estabamos todos recogiendo afanosamente ante las miradas entre lo indiferente y cómico de alguno de los que aún quedaban en el garito. En algún momento pude oir a Manu: "A mi me da verguenza cobrar por esto..." volvió a mi mente la actuación de Garrafe y tuve bien claro que ni de coña volvíamos a renunciar a cobrar un bolo.
El bar se vació. Ya casi lo teníamos todo recogido y apareció el responsable del garito para pagarnos. El hombre fue amable y achacó lo que había pasado a la lluvia, al poco público y a la mala suerte. No nos cerró la puerta a otra actuación en ningún momento y nos pagó religiosamente.
Volvimos a casa moralmente destrozados. Cuando todo pintaba de maravilla echamos por tierra nuestra poca o mucha fama de una manera de lo mas humillante. Al día siguiente teníamos sesión de fotos con Alvaro Ayarza y Ana Cruz. No nos quedan ganas ni de salir de casa.
Las semanas siguientes pasan entre discusiones, y recelos sobre la voz de Raúl. Dudas sobre el futuro del grupo y sobre lo deteriorada que ha podido quedar nuestra imagen.
A estas alturas podréis estar pensando que nuestro ánimo es muy fragil, que nos venimos abajo a la mínima, ya que nos hundimos después de un mal concierto. Adae lleva casi cinco años de andadura en esos momentos y la falta de exitos y alicientes estaba haciendo mella en la moral de la banda. Sentimos que tras la grabación de la maqueta no hemos tenido otra cosa que percances. Y nuestras diferencias son cada vez mas notables, pero creo que en esos momentos nuestra gran amistad era lo único que nos empujaba a seguir luchando.
Yo comienzo a sentirme cansado. Cada vez me cuesta mas llevar un tema nuevo adelante y las discusiones suelen ser mas habituales en el local. Mi interés por Adae se empieza a desvanecer poquito a poco como un puñado de arena en la palma de la mano.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Punto de crisis

10 de Octubre de 2010
Espacio Vias (otra vez)Hay un antes y un después en todas las cosas. Los entendidos llaman a ese momento punto de crisis, y yo, que entiendo un poco de todo y mucho de nada (y además, como me da la gana) empecé a sentir aquella noche que habíamos llegado a ese punto.
Meses atrás, un par de personas muy bien intencionadas estaban comenzando a montar un festival metalero patrio, el "León Metal Fest". No dudamos ni por un momento que era había que estar allí. De hecho, después de las últimas actuaciones, teníamos una buena dosis de confianza en nosotros mismos y la sensación de estar yendo por el buen camino.
Además, habíamos tenido mucho tiempo para preparar esta actuación y estabamos bastante contentos con el ritmo de ensayos y resultados. Seguíamos algo preocupados con el tema de la voz, e incluso creo que a estas alturas es algo que ya le habíamos comentado a Raúl, pero en vista del resultado del último concierto las dudas estaban bastante despejadas. Todo tenía una pinta buenísima.
Pero a falta de pocos días para el concierto, después de concretar con Darkkam el tema de como compartir el equipo, Jorge y yo tenemos una discusión en el local por la manera en la que he negociado las condiciones de la actuación con la organización. No voy a entrar en detalles de lo que ocurrió ni de lo que hablamos. Simplemente estaba agobiado. Sentía que a la hora de componer, pegar carteles, buscar conciertos, negociar las condiciones, hablar con las bandas, facebook, myspace, correo electrónico... todo eso finalmente recaía sobre mí de una manera o de otra. Y no voy a negar que desde un principio fuí yo el que se encargaba de todo eso voluntariamente. Pero en ese momento, me agobié. Entre otras cosas porque en ese caso en concreto me limité a seguir las directrices que me daba la organización. Pero a veces parecía que todo lo que hacía estaba mal hecho;
Aquella noche entendí una frase que había leido hace tiempo en una revista:
"No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo."
(Bill Cosby)
Y eso es exactamente lo que me había pasado aquella noche. Finalmente, tras mi calentón inicial, acabamos hablando y entre todos convenimos en repartir un poco mas las tareas si me encontraba tan agobiado. Llegamos a un acuerdo y aunque todavía estaba muy enfadado por algunas cosas, dí por zanjado el asunto. Con todo el calentón no confirmé a Darkkam el equipo que pondríamos. Y bien que lo siento. Debería haberlo hecho pero la situación me sobrepasó. Finalmente, al haberlo hablado el día anterior con Angel, no hubo ningún problema y no faltó nada en el escenario el día del concierto.
Aquella tarde, mientras cargabamos la furgoneta el ambiente estaba muy enrarecido para mí. Seguía contrariado por algunas cosas, pero tampoco quería crear mal ambiente en un día de concierto. Siempre he pensado que en esos días hay que dejarlo todo de lado, ya que ninguno de nosotros eramos demasiado buenos actores y todos los malos rollos se reflejaban en el escenario de una manera o de otra. En cualquier caso, nada se salió de los cauces habituales y a la hora convenida estabamos en el escenario descargando nuestros cacharros.
Aquel día, actuábamos Sthygia, de Madrid, nosotros, y cerrando la actuación, Darkkam. La organización nos había apuntado que debíamos tocar sobre unos 50 o 60 minutos, y eso es lo que llevabamos preparado. Como siempre, las pruebas de sonido nunca eran a la hora que se nos había indicado y tras dejar todo colocado, me dediqué a tirarme en cualquier esquina a dejar pasar el tiempo de la manera menos tediosa posible. Jorge había tenido que ausentarse por una urgencia de última hora y Raúl no estaba muy comunicativo, asique, con el mal cuerpo que me había dejado la discusión del día anterior y los nervios del concierto me dediqué a hacer lo que mejor se me da, dejar la mente en blanco y hacer que pase el tiempo.
Las pruebas de sonido fueron rutinarias, tras una breve conversación con los chicos madrileños y nuestra propia prueba marchamos a cenar como siempre. Para nosotros el rito de la cena previa a los conciertos era algo obligado, y en esta ocasión, no iba a ser menos.
Ya a la vuelta, Espacio vias estaba lleno de gente, había una gran espectación y mucha gente con ganas de pasarselo bien. A oscuras, busqué un sitio delante del escenario para poder ver lo mejor posible la primera actuación de la noche.
Sthygia era un grupete de chicos jóvenes con muy buenas maneras y una chica a la voz al mas puro estilo Tarja Turunnen. Se notaba que esa voz estaba muy cuidada y educada y era un gusto oirla tema tras tema. El resto de la banda ya no estaba tan fina. Se notaba falta de experiencia y en algun caso, incluso falta de trabajo al instrumento, pero en cualquier caso, en conjunto, era algo que merecía la pena escuchar.
Aquel día, actuábamos Sthygia, de Madrid, nosotros, y cerrando la actuación, Darkkam. La organización nos había apuntado que debíamos tocar sobre unos 50 o 60 minutos, y eso es lo que llevabamos preparado. Como siempre, las pruebas de sonido nunca eran a la hora que se nos había indicado y tras dejar todo colocado, me dediqué a tirarme en cualquier esquina a dejar pasar el tiempo de la manera menos tediosa posible. Jorge había tenido que ausentarse por una urgencia de última hora y Raúl no estaba muy comunicativo, asique, con el mal cuerpo que me había dejado la discusión del día anterior y los nervios del concierto me dediqué a hacer lo que mejor se me da, dejar la mente en blanco y hacer que pase el tiempo.
Las pruebas de sonido fueron rutinarias, tras una breve conversación con los chicos madrileños y nuestra propia prueba marchamos a cenar como siempre. Para nosotros el rito de la cena previa a los conciertos era algo obligado, y en esta ocasión, no iba a ser menos.
Ya a la vuelta, Espacio vias estaba lleno de gente, había una gran espectación y mucha gente con ganas de pasarselo bien. A oscuras, busqué un sitio delante del escenario para poder ver lo mejor posible la primera actuación de la noche.
Sthygia era un grupete de chicos jóvenes con muy buenas maneras y una chica a la voz al mas puro estilo Tarja Turunnen. Se notaba que esa voz estaba muy cuidada y educada y era un gusto oirla tema tras tema. El resto de la banda ya no estaba tan fina. Se notaba falta de experiencia y en algun caso, incluso falta de trabajo al instrumento, pero en cualquier caso, en conjunto, era algo que merecía la pena escuchar.
Al llegar nuestro turno nos dirigimos al backstage para prepararnos y nos encontramos a un jovencito rubio llorando y con un disgusto terrible. Era uno de los guitarras de Sthygia, se había dado cuenta de que la actuación no había salido del todo bien y no había manera de consolarle. Nos interesamos por el y todos los que allí estabamos le mostramos nuestro apoyo e intentamos calmarle un poco. Pero no teníamos mucho tiempo, teniamos que calentar un poquito y prepararnos para salir al escenario. Había muchos recelos y en mi caso hasta miedo, pensando en que se pudiera repetir el incidente de hace dos conciertos y mi ampli volviera a averiarse. Pero había puesto los medios a mi alcance para que eso no ocurriera y no podía permitirme dudar en ese momento.
Nuestra actuación según recuerdo fue clónica a la final del Rock in León. Lo que mas se mantiene en mi memoria es que por primera vez en mucho tiempo teníamos un nutrido grupo de gente pegada al escenario mirando continuamente todos y cada uno de nuestros movimientos. Recuerdo muchas caras conocidas de facebook y en general era agradable estar interprentando tus temas ante un montón de gente que te está prestando atención. El resultado, no lo se. La sensación al terminar, era de satisfacción. Habíamos enganchado una racha estable de conciertos y los objetivos que nos habíamos marcado en cuanto a calidad en el directo estaban cumpliendose para lo que eran nuestras expectativas en aquellos momentos. Nuestra intención de ofrecer un buen espectáculo estaba poquito a poquito siendo realidad.
Terminó nuestro turno. Ahora llegaba Darkkam. Salí a la calle a respirar, y olvidarme de todo el barullo, ruidos y ajetreo de la hora que había pasado.Pero, al contrario de lo que suele ser habitual en mi, la curiosidad pudo al cansancio y entré para ver el último concierto de la noche.
Y ahí es donde comenzó mi punto de crisis. A pesar de que Darkkam actuó mas tiempo del que se nos había concedido a nosotros, a pesar del resquemor de haber querido cerrar nosotros la noche, a pesar de sentirme como un simple telonero, me di cuenta de que teníamos que aprender muchísimo de ellos en un directo. Había movimiento, había espectáculo, y la gente se movía con ellos, se implicaba y disfrutaba. Todo aquello que yo empezaba a echar de menos cuando me subía a las tablas. Y puede que nuestros estilos y nuestro espectáculo fueran diferentes, y no necesariamente necesitásemos de organizar un show de ese tipo. En ese momento entendí que nos faltaba lo mas importante, que era conmover al publico con nuestra música.
Pasó el tiempo y dejé de pensar en ello. Al fín y al cabo, cada uno tiene que encontrarse a si mismo y fijarse sus propias metas. Y al poco tiempo nos llamó un promotor que se había fijado en nosotros aquella noche. Y quería que actuasemos en un par de dias. Todo iba dando sus frutos, poco a poco.
Terminó nuestro turno. Ahora llegaba Darkkam. Salí a la calle a respirar, y olvidarme de todo el barullo, ruidos y ajetreo de la hora que había pasado.Pero, al contrario de lo que suele ser habitual en mi, la curiosidad pudo al cansancio y entré para ver el último concierto de la noche.
Y ahí es donde comenzó mi punto de crisis. A pesar de que Darkkam actuó mas tiempo del que se nos había concedido a nosotros, a pesar del resquemor de haber querido cerrar nosotros la noche, a pesar de sentirme como un simple telonero, me di cuenta de que teníamos que aprender muchísimo de ellos en un directo. Había movimiento, había espectáculo, y la gente se movía con ellos, se implicaba y disfrutaba. Todo aquello que yo empezaba a echar de menos cuando me subía a las tablas. Y puede que nuestros estilos y nuestro espectáculo fueran diferentes, y no necesariamente necesitásemos de organizar un show de ese tipo. En ese momento entendí que nos faltaba lo mas importante, que era conmover al publico con nuestra música.
Pasó el tiempo y dejé de pensar en ello. Al fín y al cabo, cada uno tiene que encontrarse a si mismo y fijarse sus propias metas. Y al poco tiempo nos llamó un promotor que se había fijado en nosotros aquella noche. Y quería que actuasemos en un par de dias. Todo iba dando sus frutos, poco a poco.
Pero... poco dura la alegría en la casa del pobre.
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