viernes, 29 de junio de 2012

Epílogo

Cuatro años han pasado desde que decidiera comenzar este Blog. Parece que ha pasado muchísimo mas tiempo que eso desde que una noche de Abril decidíera llevar un diario de lo que para mi  ha sido una experiencia vital. Me he tomado mi tiempo a la hora de publicar la reseña de todas las actuaciones, es mi manera de hacer las cosas. Pese a los riesgos que esto conlleva, como el de olvidar o cambiar involuntariamente la memoria de ciertos hechos, creo que es un buen ejercicio, ya que el tiempo te hace ver las cosas desde otra perspectiva mas amplia y menos "pasional" por así decirlo. En este blog, como en la música y muchos mas aspectos de mi vida, me he tomado las cosas con mucha calma para asegurarme de que, cada vez que publicase un trocito de nuestra historia, fuera por que realmente me apetecía, con la intención de hacerlo bien y detallado, y no terminarlo con la mayor celeridad posible para que todo estuviera disponible en el momento mas cercano a todo lo que estaba relatando.

Adae fue para mi una gran escuela, tanto a nivel musical como personal. He tenido el privilegio de poder componer e interpretar mis propias canciones rodeado de músicos de un talento e inspiración muy difíciles de encontrar en León. Todas estas canciones hubieran sido un esqueleto vacio sin su espíritu colaborador y su afán de llegar siempre un poco mas allá, y por supuesto, sin su buen hacer. Para mi era algo mágico cuando oía una de las maravillosas líneas de bajo de Jorge amoldándose a la perfección o cuando Raúl entendía sin apenas indicaciones el sentido y la melodía de las lineas de voz, mejorándolas con su gran genio para las letras. 

Quizás la persona con la que mas me costaba trabajar era con Manu, el eterno perfeccionista, y el que para mí es sin duda el mejor batería que puede tener una banda. La mayoría de las veces que llevaba un tema nuevo al local me encontraba con un muro infranqueable que era su inconformismo, pero cuando me dejaba guiar por su forma de hacer las cosas el resultado era a menudo ciertamente excepcional. Temas como "Mas allá de la razón..." hubiesen sido dolorosamente mediocres de no ser por su insistencia en que siempre se puede hacer un poquito mejor, aunque ya fuera perfecto.

Alfredo también fue uno de los artífices del sonido de Adae. Aunque creo que en lo musical chocábamos frontalmente, tanto en la manera de hacer las cosas como de entender la música. Siempre afirmaré que sus teclados y su talento fueron mucho de lo que nos dio nuestra identidad. De el aprendí muchas cosas, tanto de lo que teníamos en común como de lo que no. A pesar de nuestras diferencias musicales creo que en lo personal somos dos personas muy similares.

Todos estos conciertos, toda esta gente, y todas estas experiencias han contribuído en una gran medida a ser la persona que soy hoy en día. He abierto mi mente a muchas cosas que antes me negaba rotundamente a aceptar y he encarrilado muchos aspectos de mi vida gracias a lo que aprendí en todos estos años con Adae. He aprendido muchísimo sobre mi  mismo, sobre mis cualidades y sobre mis limitaciones, y sobre todo, he descubierto muchos de mis defectos que hoy en día, todavía intento mejorar.

Nunca supe a ciencia cierta el grado de éxito o qué opiniones suscitaba en la gente nuestra música. A mí me gustaría pensar que hemos dejado una pequeña huella en todo aquel que escuchó alguna de nuestras canciones. Una vez oí que la luz de las estrellas tardaba quinientos años en llegar hasta nuestros ojos; me gustaría que, con el paso de los años,  nuestra música perdurase igual que la imagen de las constelaciones en el cielo nocturno, tantos años atrás creada. Puestos a pedir, me gusta pensar que ojalá nuestro cd pase años en la estantería de alguien que ni siquiera conocemos y que de vez en cuando, suene en algún viejo reproductor. Todavía recuerdo la maravillosa sensación de escuchar "Mas allá..." sonando en un bar y ver que tres o cuatro personas la estaban tarareando. No es gran cosa en apariencia, pero solo en apariencia.

Alguno puede pensar que con todo este relato parece que no hubo malos momentos ni cometimos errores. Por supuesto que si. Pero yo ya los he borrado de mi memoria, lo cual es síntoma de que hubo mucho mas de lo bueno. Y se que estos años no se han desperdiciado. De alguna manera o de otra todos seguimos conectados con la música y hemos crecido con la experiencia. En la actualidad Raúl es un orgulloso y dedicado padre de familia que sé que atesora el recuerdo de su paso por el escenario. Manu es el nuevo batería de Darkkam y sigue estudiando e intentando mejorar poco a poco, Alfredo sigue con B4u, Everwake y sus propios proyectos personales, y estoy seguro de que Jorge sigue involucrado en la música de una u otra manera. Fran sigue dándole duro al bajo en "Battering Ram", y yo, espero ser un gran pianista dentro de unos cuantos años.

No echo de menos a Adae, pero ni por un momento se me ocurriría echarlo de más.

Echo de menos:

-Los chistes de Manu (aunque parezca increíble)
-Las cervecitas
-Las cenas
-Los Bollicaos
-Las largas charlas con Jorge después de los ensayos sobre los viejos tiempos
-El buen rollo de Raúl
-Los aplausos
-Acabar llorando de la risa en los ensayos
-Los viajes
-El tercer tiempo
-El premio por acabar semifinalistas en el Rock in León 2010
-El premio por acabar semifinalistas en el Bierzo Live Fest 2009
-Los calendarios de tías en bolas
-Los arreglos musicales rollo peli porno de Alfredo
-Grabar en un estudio
-A todas esas chicas que nos apoyaron tanto (a ver esas mentes sucias que os conozco)
-A toda la gente que nos apoyó tanto (esto ya me da igual lo que penséis)
-Los ratones y arañas de los locales de ensayo
-A los gatos tan bien alimentados de los locales de ensayo
-No haber tocado en el Tutatis/Hellraiser (lástima, no pudo ser)
-No haber probado el lechazo de Terradillos
-Ensayar al lado de "Esta noche no"
-Las sesiones fotográficas con Alvaro Ayarza/Ana Cruz
-Tocar "Septima estrella"


No echo de menos:

-A Versículo III
-Al manager de los Invadeath (no así al grupo)
-Las fiestas de los pueblos
-El premio por acabar semifinalistas en el Bierzo Live Fest 2009
-A garganta profunda y su peinado.
-Montar y desmontar el local
-Cargar y descargar el equipo
-A los borrachos que tocaban las narices
-A la escuela municipal de danza
-Los calores del escenario del Scanner
-El 80% de los grupos de punk/rock con los que nos tocó compartir escenario
-La prepotencia de muchos músicos
-Salir a pegar carteles
-A los dueños de los bares que no nos apoyaron y que despreciaron nuestra maqueta.
-El olor a kalimocho podrido de los locales los domingos por la mañana
-La mala educación de muchas bandas que ensuciaban y rompían las áreas comunes de los locales
-Ensayar un Domingo por la mañana 


Y esto es el punto y final; a todos los que hayáis llegado a este punto, gracias por vuestro tiempo, y hasta siempre.




miércoles, 27 de junio de 2012

Adios al romance



Unas cuantas semanas antes del concierto había recibido una llamada de Diego, uno de los guitarristas de Darkkam; tenía una actuación en Castrofuerte y por lo que fuera no podía asistir, así que pensó en nosotros para cubrir el hueco. Teníamos otra actuación para el verano, bastante bien pagada y era otra oportunidad para seguir dando vida a la banda en lo que seguía siendo un momento tenso.

Como siempre preparamos la actuación con el repertorio habitual, y esta vez con sorpresa. Por primera vez en muchísimo tiempo en el repertorio de Adae figuraba una versión. Y no cualquiera, pero no adelantemos acontecimientos.

Coincidió que la semana del concierto yo me había desplazado a Madrid y llegaba otra vez a León el mismo día de la actuación, concretamente dos horas antes, por lo que me iba a ahorrar el cargar y descargar. La única pega iba a ser que el viaje de vuelta en autobús me había dejado baldado, entre las muchas paradas intermedias y un mongol que tenía delante que se empeñaba en echar el asiento hacia atrás para echarse una siesta. Tras una amable invitación a se sentara como las personas (y no como los animales, con el debido respeto a estos últimos) y varias patadas en el respaldo, conseguí llegar a León no demasiado hecho polvo.

Entre medias del viaje hice un par de llamadas a mis compañeros para ver como iba todo. En un principio no  me preocupé demasiado por el tema, pero un último comentario me dió algo de mala espina. Semanas antes había hablado con Jose Antonio, el organizador del evento; un chico que estaba intentando montar un festival de rock en su pueblo con todas las ganas del mundo, pero como siempre en estos casos, haciendo maravillas con el poco presupuesto del que disponía. Bueno, a lo que iba, cuando hablé con el le sometí prácticamente a un tercer grado con el fin de averiguar las características y el set-up del escenario. En un principio íbamos a tocar al aire libre en un tablado ad-hoc, pero cuando llamé a mis compañeros me dijeron que finalmente íbamos a tocar en la casa de cultura de Castrofuerte, con partidas de ping-pong incluídas.

Llegué a casa, me dí una ducha rápida, y mientras mi chica se quedaba despatarrada bien a gusto en el sofá yo ya estaba camino de Valencia de Don Juan para reunirme con el resto de los miembros de Adae. Tras un relajante trayecto nocturno en mi cochecito nuevo llegué con mis guitarras y, tras pasarme por Castrofuerte para localizar a mis compañeros tuve que dar la vuelta ya que estos estaban dispuestos a cenar en una pizzería en Valencia de Don Juan. Aparqué enfrente del castillo (la vista prometía una noche alentadora) y me dirigí hacia el restaurante, donde además de mis compañeros me encontré a Ángel, bajista de Darkkam que esa noche se iba a encargar de la sonorización. Cenamos bien y tras un agradable rato de charla nos dirigimos hacia la casa de cultura de Castrofuerte. El concierto iba a empezar entrada la madrugada, pero los acontecimientos hicieron que la cosa empezase mas entrada la madrugada de la cuenta.

Cuando entré en el sitio en cuestión la visión fue algo desconcertante. Terraza llena de gente celebrando las fiestas entre barajas y cubatas y algunos niños de muy cortita edad pululando por delante del escenario, detrás del escenario y dentro del escenario. El sitio en cuestión tenía un techo bajo y el sonido para fuera era complicado de entender. Tanto Ángel como Jose Antonio se afanaban por que aquello sonase de la mejor manera posible mientras "Factum est" comenzaban su descarga. Me he ahorrado detalles de la prueba de sonido porque simplemente, no fue algo demasiado relevante en mi memoria. Con mayor o menor suerte, a las tres y pico de la mañana y con un puñado de niños pequeños bailando y subiéndose al escenario cuando podían, termina su actuación. A pesar del sonido, disfruté el concierto y finalmente aprovechamos para echar una charla con ellos cuando terminaron para ver qué tal se tocaba en ese escenario. Las noticias no fueron demasiado alentadoras. El sonido dentro in-stage no debía ser demasiado bueno por lo que me estaban comentando. Ahora nos toca subir a nosotros.

Ya arriba y con todo montado, nos disponemos a dar nuestra hora y cuarto de repertorio delante de alguno de los quintos, los "Factum est" y los niños. Uno de ellos se sube al escenario para hacer la gracia. Con toda la amabilidad de la que soy capaz le invito a bajarse (si todavía no lo habéis averiguado, no, no soporto a los niños). Comienza la descarga. Primeros acordes y... nos explotan los oídos! el sonido dentro del escenario era imposible de descifrar, algo así como quinientas bubucelas pasando por un megáfono. Me cuesta encontrar la batería entre todo el barullo y seguir el ritmo. Raúl tampoco oye nada y es incapaz de acoplarse al tono, me hace señas desesperadas para que suba el volumen, Manu  está haciendo un magistral ejercicio de "ad libitum" y Jorge se intenta acoplar a todo como puede. El sonido es un caos, todos desacompasados y Raúl fuera de tono contínuamente, lo que le lleva a hacer unas alarmantes bajadas para poder entenderse entre todo el jaleo. Mientras tanto en la mesa Ángel esta buscando la cuadratura del círculo para solucionar todo este desastre. Tienen que pasar unos tres temas para que empecemos a  ver un poco de luz entre tanta oscuridad auditiva, pero el daño ya estaba hecho. Los pocos que nos están viendo tienen una cara de espanto terrible y empiezan a pasar los graciosos de turno delante del escenario tapándose los oídos entre risas. Los organizadores, amablemente nos deslizan unas cervezas al escenario, por desgracia, la mía me la colocan delante de la pedalera y en un momento de máxima exaltación metalera sale rodando victima de un derechazo a lo Prosinecky... Transcurre el concierto y, a pesar del sonido, logramos encarrilar la actuación, salvo por un detalle:

Veo que el salón se ha llenado de gente de golpe y todos mirándonos con cara de pocos amigos. Empiezan las protestas y gente que, empieza a hacer comentarios para que vayamos terminando. Yo doy por hecho que no ha gustado en absoluto el concierto y nos limitamos a terminar el repertorio de hora y cuarto que teníamos apalabrado. Mis compañeros, a excepción de Raúl vuelven a la cara de entierro provocada por el desarrollo de los acontecimientos, y eso mezclado con la reacción que estoy viendo en el público me ponen extremadamente incómodo sobre el escenario. Vamos terminando la actuación y la gente sigue haciendo comentarios para que terminemos cuanto antes. Cuando llegamos al final la gente esta muy molesta y se alegra de que hayamos terminado de una vez. Me doy la vuelta y empezamos a hablar de que con este ambiente casi mejor que nos ahorramos el bis. En el mismo momento que estamos diciendo esto , Raúl se ha dado la vuelta y micrófono en mano, pronuncia las siguientes palabras con toda la emoción del mundo:

"THE RHYME OF THE ANCIENT MARINER"!!!






Para una vez que decidimos hacer una versión, nos marcamos una de un cuarto de hora, con un par. A día de hoy todavia me rio solo de pensar lo que suponía para un público ansioso de que nos bajaramos del escenario escuchar esto... En aquel momento solo quería que me tragase la tierra, nada mas empezar, empezaron a llover insultos, apagados por nuestra música. Yo, mirase donde mirase solo veía caras de entierro, tanto dentro como fuera del escenario, y yo que tampoco estaba muy fino, solo quería salir pitando de allí. El único que estaba disfrutando de todo esto era Raúl, que se gozó la versión de principio a fin ignorando todo lo que no fuera el temazo de Iron Maiden que nos estábamos marcando.

Cuando por fin nos bajamos del escenario nos enteramos que las quejas estaban motivadas a que la stripper cobraba por horas y nuestra actuación estaba pisando el tiempo reservado para la señorita, que aunque no actuara en esos momentos, lo estaba cobrando igual. La comisión de fiestas estaba que trinaba, pero no era culpa nuestra que la actuación no hubiera empezado a la hora que debía, y en cualquier caso, nosotros nos habíamos limitado a cumplir con el tiempo que se nos había pedido que tocásemos.

Empezada la actuación de la stripper me dirigí a la barra y pedí un litro de cocacola para mi solito. La camarera me reconoció al instante y me lo sirvió a regañadientes, muy mal encarada y mas aún cuando vió que no tenía intención alguna de pagar la consumición.

Nos dedicamos a ver el striptease intentando olvidar el momento pasado un rato antes; la señorita empezó a contonearse al son de la música ante la mirada del nutrido grupo de niños anteriormente mencionados (cuyas edades rondaban desde los 5 a los 9 años aproximadamente) que miraban con cara de viciosos (estamos hablando de las 5 de la mañana y puestos de azucar hasta las orejas) y gritando de vez en cuando para que  se quitase la ropa de una vez.  Me pude echar unas buenas risas cuando la chica cogió nuestra silla (mas bien la de Jorge) para restregarse el mato grosso sin tela alguna que se interpusiera. Después de eso, no sabíamos si enmarcar el taburete o lavarlo con zotal.

La salida a León no fué demasiado agradable. Todos sabíamos como había salido la noche, y a pesar de haber cobrado bien, Jorge estaba muy disgustado con el resultado. Sabíamos que tenía razón, pero los viejos fantasmas y las desavenencias posteriores al concierto dejaron tocada de muerte a la banda.

Poco tiempo después, y a pesar de haber encontrado teclista (Jose Antonio, el organizador de este último concierto) terminamos disolviendo definitivamente el grupo de una manera que no nos hubiera gustado.

El sueño acabó.




martes, 26 de junio de 2012

Semana Negra.Via crucis gastronómico.


Con este precioso cartel, que guardo como oro en paño, el Pub Noise nos invitaba a participar en la semana negra de Gijón. Hacía algún tiempo que teníamos este concierto apalabrado, y salvando la situación por la que estabamos pasando tenía muchas ganas de salir hacia tierras asturianas y pisar uno de sus escenarios. Había decidido darle una segunda oportunidad a Adae, y a pesar de que seguía con todo esto con muchos recelos, la perspectiva de un viaje, una buena comilona y una actuación en la semana negra era algo que no se me podía escapar.

El grupo volvía otra vez a las andadas, tras los nubarrones de días anteriores  nos volvimos al local de ensayo a preparar el concierto como habíamos hecho tantas veces antes. El pub ponía practicamente casi todo el equipo, nos había dado las directrices para llegar a la carpa, complicadas, ya que los señores policias de Gijón aprovechan la mas mínima oportunidad de darte una receta, independientemente de que participes o no en la semana negra; yo estrenaba coche nuevo y era un dia soleado y radiante de esos que me gustan tan poco, pero me daba lo mismo. Un día en Asturias, y concierto, y me hacía todo mucha ilusión.

Primera estación:
Después de cargar lo poco que teníamos que llevar descubrí que el grupo había recuperado parte del optimismo que habíamos perdido. Con un ambiente cálido y jovial, salimos todos a la carretera con la promesa de ser un gran día. Primera parada: De buena mañana un cafetito no viene nada mal (o fue mosto o cocacola o... no me acuerdo...) y aprovechamos para parar un ratillo en un bar que hay justo antes de empezar a bajar por el puerto de Pajares. Echamos un buen rato de risas y también le echamos el ojo a un jato que corría feliz por el pasto con las aviesas intenciones de hacer una parrillada. Había hambre.

Bajamos el puerto a una velocidad mas o menos decente y  siguiendo las indicaciones de Jorge, nos dirigimos hacia un asador de Lugones en el que se comía muy bien. Seguimos y seguimos al coche de Raúl por la autovia cuando de golpe toma una salida sin darme ocasión a reaccionar. Otro coche se me pone a la derecha y me quita toda posibilidad de seguir a mis compañeros. Me paso de largo la salida por la que se habían ido los demas y haciendo un alarde de orientación (y buena suerte) salgo por la siguiente y llego al restaurante por la parte de atrás.

Segunda estación:

Entramos y para mi beneplácito me encuentro una parrilla digna de la forja de Hefaistos llena a mas no poder de carne preparada de todas las formas y colores imaginables. Nos sentamos a la mesa y decidimos seguir la recomendación de Jorge que es ni mas ni menos que pedir un surtido de carnes a la brasa. El resultado fue mas o menos el siguiente:




                                         


La comida transcurre entre risas y mucha, mucha hambre y tras descansar el estómago con un cafetito, y un par de cigarros por mi parte en la zona verde, decidimos que era buen momento para ponernos en marcha y llegar al escenario con puntualidad Británica.

Seguimos la ruta indicada por el organizador y pronto pudimos ver el Real de la feria donde se había situado la semana Negra. Avisados estábamos por el dueño del Noise de que no podíamos entrar a la feria mas que andando y que no quedaba mas remedio que aparcar en la entrada descargar, ir al quinto cuerno a dejar los coches y volver andando para cargar con los cacharros y meternos otro paseo (y no corto) hasta el escenario; teníamos el añadido de que nos habían avisado para que no permaneciéramos mucho tiempo en la zona de descarga ya que estaría cortada al tráfico y los señores policías no se lo pensaban demasiado a la hora de poner multas, con lo cual allí estábamos con el culo torcido sin saber muy bien en donde estaba nuestra carpa, acompañados de los "Totum Revolutum" y perdidos en un marasmo de casetas de comida basura, vendedores ambulantes, tatuajes de Henna y casi cualquier cosa que nada tenía que ver con lo que nos habían vendido sobre la Semana Negra de Gijón. Salvo una pequeña zona en la que había unos pocos puestos de libros usados (y sin usar), algo de música y una carpa exposición y salón de actos, el resto era exactamente lo mismo que una feria ambulante de las fiestas de cualquier capital de provincias... con su noria y coches de choque incluídos.

Localizamos la carpa (por fin) mirando con envidia al enorme escenario que se encontraba en la zona central de todo aquel circo. Tras una breve charla con el encargado cogimos un carrito y volvimos a los coches con la intención de trasladar toda la cacharrería. El carrito era de ruedines bajos y el suelo de la feria era de esos de piedras en los que se te hunden los pies. Fue un mini calvario tirar del carrito entre piedras y gente para llegar, pero la novedad, la emoción y el entusiasmo no nos hizo reparar en el esfuerzo demasiado.

Nuestros compañeros gallegos también estaban colocando todo el montante y a pesar del extraño hace calor-hace frio del clíma asturiano se estaba bien a gusto en la carpa del Noise. Ya cuando nos avisaron de que habíamos sido seleccionados para participar (a estas alturas se me había olvidado que era un concurso, pero es lo que tiene, realmente íbamos por el viaje) me había visto un montón de videos de grupos participantes en años anteriores y en todos el ambiente era muy bueno y con una buena afluencia de público. Las expectativas eran buenas, además, el dueño de la carpa (generoso con la barra donde los haya, y del que decidimos no aprovecharnos por ser buena gente) nos había comentado que el día anterior había actuado un grupo sueco que lo había petado. Chocaba un poco con  la escasez de gente que había por los alrededores, pero todavía era muy pronto y el concierto sería a las ocho de la tarde. No había motivos para desconfiar. Mas cosas curiosas sobre la semana negra fue la absurda y recaudatoria restricción al tabaco. El que haya estado allí sabrá que las carpas son abiertas, pero pobre del responsable de la carpa si pillaban a alguien fumando dentro. Para mas inri, millones de chinos pululaban por la feria vendiendo tabaco de contrabando. Para un fumador empedernido como yo, esto era el culmen de la aberración y la doble moral.

Tercera estación:
Pasamos la tarde entre lo aburrido y lo agradable apalancados en la terracita del Noise (donde hay cerveza hay alegría) pero para nuestra desgracia nadie se había interesado en nuestra actuación, por lo cual, aunque a pocos minutos del concierto en la feria había mucha gente curioseando y pululando por ahi, nuestra carpa estaba vacía. La única persona que (por otro lado, como siempre y siendo una incondicional de la banda) apareció fue Susana y por lo menos, agradecimos la presencia de una cara conocida que siempre nos había apoyado.



Viendo que el panorama no se animaba demasiado, comenzó la actuación de los gallegos, llena de energía y mucho sentido del humor, con un estilo que para mi es muy difícil de catalogar pero que sonaba cañero y currado. Con solo los acompañantes de las bandas y algún despistado empezó el concierto mientras todos lo veíamos bien sentaditos en nuestra terraza.


Y terminada la actuación de los revolutum nos dispusimos a empezar nuestra descarga con un ambiente no muy diferente al de nuestros compañeros gallegos. Como siempre, el sonido estaba a la altura de las expectativas, la batería que había puesto la organización era mas que decente y hasta el momento no había habido ningún desastre propio de otras ocasiones. Todo parecía indicar que la mala suerte de las últimas ocasiones nos había dado un descanso. Bueno, si exceptuamos que en la carpa, y aparte de los "Totum Revolutum", mi chica y Susana, no había nadie. Y así transcurrió la actuación de Adae una vez mas sin pena ni gloria, aunque esta vez la ausencia de público no hizo mella en el ánimo de ninguno y pudimos dar un concierto sin incidentes y muy cómodos, sin presiones... y muy soso. Es decir, no es que nosotros hubiéramos sonado así, era mas bien que sin público, sin nadie a veinte metros por delante, ni siquiera un borracho tambaleándose haciendo cuernos pegado al escenario y pidiendo canciones de barricada...faltaba algo; para mi la cosa fue como comerse un bocadillo de pan. Te calma el hambre, pero te falta el jamón.


Ya después del concierto teníamos que recoger zumbando, ya que queríamos cenar algo si era posible. Dejamos todo amontonado amorosamente y decidimos salir a dar un breve paseo nocturno para ver el ambiente de la feria. Raúl quería aprovechar el viaje para comprar unos libros a sus peques y mi chica y yo para comprárnoslos a nosotros mismos. Lo que en principio fue una vueltecilla se convirtió en un rato, y que posteriormente se convirtió en un "vamos a ver todas las casetas de libros que seguro que aquí encuentro las obras completas de Lovecraft". Con todo el jaleo, el ruido y la poca cobertura no pude darme cuenta de que Manu y Jorge nos estaban llamando a ver donde coño estábamos. Cuando volvimos a la carpa del Noise, nos encontramos un carro lleno de todos nuestros cacharros escoltado por un batería y un bajista ladrando como perros rabiosos ya que se habían comido el trabajo de montar, había que marchar y no sabían nada de nosotros durante nuestro largo periplo libresco. Aguantamos el chaparrón y decidimos ir a por los coches (al quinto cuerno), cargar todo y salir hacia Gijón a ver si encontrábamos una pizzería para llenar la panza. Volvimos a la zona de carga/descarga (léase carretera cortada al trafico por múltiples coches patrulla) y tras rellenar los maleteros con el equipo se nos ocurre que quizás unas porras rellenas de chocolate que vendían en uno de los puestos nos vendrían genial cuando llegáramos al local a las tantas de la mañana. Ahí es cuando Jorge y Manu deciden tomarse la revancha. Mientras que Raúl y yo permanecíamos en el coche esperando que volvieran con las porras estos últimos también se dedican a visitar la feria y las casetas. Mientras los que estamos en el coche estamos mordiendonos las uñas, ya que los señores policias no hacen mas que mirarnos con cara de multa (de hecho tuvimos que salir un par de veces y volver a la zona para evitar la receta), los otros dos tardan unos 40 minutos de reloj en volver. Eso si, con una taza de los Kiss que molaba mil, y con las porras rellenas, del tamaño del pene de un elefante africano y metidas en unos periódicos completamente transparentes y aceitosos. Por fin, salimos hacia Gijon.

Cuarta estación:

En Gijón decidimos dejar los coches en un parking al lado de la playa y buscar una pizzería que vimos de refilón. Por suerte hemos encontrado sitio sin problemas, a pesar de ser algo tarde y yo incluso puedo ir a otro bar a comprar tabaco. La cosa seguía saliendo a pedir de boca. Todos pedimos pizza y yo aprovecho para salir a echar un pitillo mientras la traen. De golpe, veo que la puerta del garito se abre, sale un tío corriendo y detrás de el, un camarero armado con una cubitera llena de agua helada. Me aparto dando una calada y veo al camarero vaciar la cubitera en dirección del primero... y de unos viejos que estaban paseando tranquilamente por la acera. Afortunadamente, no hubo heridos de gravedad. Se echan unas risas, el camarero y el interfecto se despiden y ambos vuelven a sus respectivos lugares de origen. Pasado ese momento Buñuel, decido que es momento de empezar la cena.

Las pizzas que nos trajeron eran del tamaño de una rueda de tractor, muy caseras y sabrosas. La cena vuelve a transcurrir entre risas y buen rollo. Renuncié al postre en favor de un cafetito y tras un poco de sobremesa volvimos al coche con intención de regresar a casa, esta vez por la autopista. Somos mayores, estamos cansados y no tenemos ganas de sorpresas desagradables a nuestra vuelta.

Tras un viaje de vuelta que se me hizo eterno, por fin llegamos al local con mucho sueño, pero con un termo de café, bollería industrial, los bollicaos ya tradicionales en el tercer tiempo y como no, las porras.

Quinta estación:
Ya en el local, con todo descargado, mi estómago me suplica que no lo torture mas, pero el cafetito y la bollería son demasiado tentadores. El resto del grupo tienen un hambre matador y se abalanzan por las porras como si no hubieran comido nada en todo el día. Cuando las sacamos de la bolsa nos damos cuenta de que aquello era una almazara de churros. Los periódicos se habían desintegrado prácticamente y aquello chorreaba mas aceite que el culo de Northstar. Veo que todos están masticando y haciendo gestos de que aquello está buenísimo. Yo miro con terror aquella masa pringosa y le doy el primer bocado. Me doy cuenta que comerme eso entero podría provocar una angina de pecho a Moby Dick. Tras unos cuantos bocados mas y totalmente asqueado decido tirar aquello y dedicarme al café y al bollicao.

Y finalmente volvimos a casa. Con una de nuestras pequeñas ilusiones cumplidas, salir a tocar a Gijón y habiendo pasado un divertido día de verano. Era agradable volver a los viejos tiempos.

sábado, 14 de abril de 2012

El primer adios

Dia tras dia, las mismas discusiones de siempre. Los mismos problemas y la misma rutina. El segundo puesto en el "Territorio Bosco" no había sido el acicate que todos esperabamos para volver a encontrar las razones de porqué volver al local de ensayo con las mismas ganas que al principio. Por lo menos en lo que a mi me tocaba. El ambiente en el local era ya muy distinto por aquellas fechas. Adae ya había pasado a un segundo plano en mi vida y era evidente (supongo) que mi grado de implicación en el grupo era ya muy escaso. Seguía subiendo como siempre al local por varias razones, como podían ser la rutina (tras seis años casi de miercoles sabado y domingo localeros) o las ganas de ver a mis compañeros y echarme unas risas. Lo que antes era una obligación ineludible ahora se había convertido para casi todos en algo de lo que escaquearse cuando era posible.

Pero poco a poco, todo se iba terminando aunque nos empeñasemos en seguir adelante con ello. Yo ya no me divertía, sentía que musicalmente quería hacer otras cosas distintas a Adae, y cada vez que llevaba alguna cosa nueva al local todo eran pegas y salía frustrado. En el caso de aquellos temas que sí que eran del agrado de todos ya no trabajaba con la misma intensidad que otras veces, y comencé un pequeño romance con la procrastinación. Había perdido el interés y únicamente dedicaba tiempo a la composición cuando la musa estaba de mi lado y no me suponía ningún esfuerzo ponerme a grabar pistas de lo poco que me pasaba por la cabeza.

Por otra parte el resto de los miembros de Adae tenía sus problemas y sus preocupaciones, que también eran motivo de roce. Llegado a un punto, tras una bronca mayor de lo habitual por un asunto de repertorio, Jorge (bajista) decide dejar Adae. Yo nada mas enterarme de todo decido dejarlo también. Estaba tremendamente cansado de todas estas historias y mental y psicológicamente ya no daba mas de mi. Aunque el futuro del grupo es muy incierto, decidimos continuar hasta complir con las dos actuaciones que teníamos apalabradas en ese momento, en las fiestas de León, como semifinalistas del Bosco, y en la semana negra de Gijón, en la carpa del Noise. Personalmente yo quería mandar a paseo el concierto de Asturias, estaba ansioso por terminar con todo de la manera mas rápida ...

Pues pasó el tiempo y la organización del Bosco nos llamó para darnos a elegir entre dos días para tocar. Ambos eran Lunes y ambos eran a las 23:00. Como ambos días eran nefastos elegimos el primero ya que el segundo era el último día de las fiestas y supusimos que iría a vernos todavía menos gente. Tras un breve contacto por email por parte del responsable del ayuntamiento, respondí el correo interesandome por la organización el escenario y si recibiriamos algún dinerillo por tocar esa noche. En dos semanas lo único que recibí del ayuntamiendo fue un pdf con el programa de fiestas.

El viernes anterior al concierto el técnico de sonido se puso en contacto conmigo. Malas noticias. Nuestra actuación iba después de una exhibición de la escuela de danza de León. Querían el escenario vacio para su actuación y nos planteaban la opción de probar los primeros o probar antes de tocar ya que no nos daban la posibilidad de dejar nuestro equipo en el escenario. Sin llegar a creerme del todo semejante cagada, esperé a hablar con mis compañeros para darle una respuesta, que encima tenía que ser lo antes posible. Estaba claro que habían metido nuestra actuación con calzador de cualquier manera. Decidimos dejar todo probado y montado y plantar cara a la escuela de música, ya que no nos parecía de recibo empezar a montar probar sonido a la hora que les diera la gana y empezar la actuación nada mas terminar la prueba. En cualquiera de los dos casos el resultado iba a ser nefasto.

Teníamos que estar a las cinco de la tarde en la plaza mayor, y puntuales como siempre, allí estabamos con la sonorización a medio montar. Aparcamos como pudimos y tras un leñazo a un macetón de la plaza con la furgo comprobamos con desesperación que aún quedaba mucho para que el escenario estuviese preparado. Aquella tarde hacía un sol matador, y mientras descargamos el equipo en el escenario nos chupamos una torraera impresionante sobre un escenario totalmente pintado de negro de un tamaño kilométrico. Sudando como pollos, lo único que podíamos hacer era esperar a que todo estuviese preparado para poder empezar las pruebas. Pasaba el tiempo y aquello parecía no terminar nunca, desesperados y quemados (y no por el sol) nuestro cabreo crecía y crecía cada vez mas. Apenas empezada la prueba aparecieron dos responsables de la escuela de danza que de no muy buenas maneras empezaron a interrogarnos sobre cuanto ibamos a tardar y de paso a dejarnos bien claro que teníamos que hacer desaparecer los cacharros del escenario. Nosotros ignoramos educadamente a estas señoras y continuamos tranquilamente con nuestra prueba, no queríamos entrar en conflicto con nadie pero el escenario también lo usaríamos nosotros y teníamos el mismo derecho. El calor seguía pegando duro. La prueba se demoraba ante las miradas nerviosas, resoplidos y comentarios malhumorados de nuestras acosadoras faranduleras. La plaza se llenó de sillas que aprovecharon las abuelas de las niñas que iban a salir a rebotar por el escenario preguntandonos que cuando ibamos a terminar. En esos momentos solo quería unas cuantas toneladas de napalm cayendo del cielo directamente sobre la plaza de las palomas.

Apenas terminada la prueba ya teníamos a la escuela de danza en el escenario haciendo valer su derecho de pernada, y gracias a la mediación del técnico pudimos colocar los amplis tras un telon de fondo, pero el problema fue la batería. Toda la batería, montada al completo, fue movida en volandas sobre la tarima que estaba colocada hacia un espacio situado entre la rampa del camión de la empresa de sonido y la rampa del escenario, en mediano equilibrio. Manu estaba aterrado ante la posibilidad de golpes, caidas, destrozos o curiosos con ganas de tocar cosas.

Tras mas de dos horas bajo un sol matador y una sudada sin precedentes en la historia del sudor (calculo que entre el sol y el escenario negro estaríamos a unos 40 grados), salimos de allí espantados sin ganas de saber nada de lo que allí se estaba preparando. Acabamos en "El Tiento" tomando unas cañas, y después, en casa de Manu viendo un directo de Boston mientras este último se duchaba.

Todo este tiempo se me hizo interminable, en lo único que podía pensar era que este sería nuestro último concierto y que se acabaría todo.

Cuando volvimos a la plaza, todo estaba lleno de gente maravillada con la actuación de la escuela de danza. Yo lo único que podía hacer era contemplar todo el montante impacientemente y dejar que pasase el tiempo para ver si terminaban. Y como es inevitable en esta vida terminaron. Cuando por fin el escenario se vació volvimos a colocar todo en su sitio mientras la plaza se vaciaba a velocidad luz. Volvieron a aparecer por ahi las chicas de Turismo y alguno mas de nuestros compañeros. Mis padres, familiares y amigos aparecieron por ahi, como alguno mas de los que nos seguían, y la mayoría sin saber que este iba a ser nuestro primer adios.

En el tiempo de espera para empezar la actuación tuvimos de todo, inalambrico que no funcionaba bien, mas calor, menos calor, y el clásico yonki colgado que quería subir al escenario a dar la nota. Por cierto, ni un representante de la policia local, servicios medicos o procección civil. Y eso que iba a ser una noche de Heavy Metal!

Y por fin comenzó nuestra última actuación. Que no fué la mejor, ni mucho menos. Si esto fuera una película de Hollywood o una teleserie habríamos dado el concierto de nuestras vidas, con un sonido espectacular y miles de fans aclamandonos en nuestra última noche. Pero esto era la vida real, y siempre diferente a lo que vemos en la ficción. Mi actuación fue desastrosa. Solo me preocupé de pasarlo bien y me olvidé por completo de si todo sonaba como debería o si lo tocaba como debería. Y asi salió. La plaza estaba practicamente vacía, pero al menos, los pocos que estaban nos aplaudian con cariño (eso quiero creer). Por otra parte, el repertorio que llevabamos era bastante escaso, una hora, y lo estabamos ventilando a velocidad de vértigo.

Pero en un punto del concierto empezamos a notar que Manu perdía el ritmo de una manera alarmante. Cuando nos giramos para ver que estaba pasando nos dimos cuenta que este estaba totalmente blanco. Algo no iba bien. Acabó como pudo el tema y nos dijo que se encontraba fatal, tremendamente mareado y que no podía seguir tocando. A los pocos segundos cayó redondo en el suelo. Raúl comenzó a interactuar con el público dandonos tiempo a reaccionar a todos frente a lo que estaba pasando. Tras un poco de agua, piernas en alto y mucho aire Manu volvió a recuperarse. Manu se incorporó como pudo y tras despejarse un poco, decidimos pasar directamente a los dos últimos temas del repertorio, a petición suya.

Y así acabó nuestro primer adiós, sin pena ni gloria. Total y anodinamente, sin entusiasmo, sin adrenalina, simplemente fue una muesca mas en el revolver.

Recogimos la impedimenta. Las chicas de turismo querían tomar unas cervecitas con nosotros, pero tras hacerlas esperar un buen rato (el dios del metal me castiga todos los dias por hacerlas esto) les tuve que decir que no podíamos ir con ellas. Manu seguía encontrandose fatal y decidí llevarle a casa en su coche. No nos podíamos arriesgar a que le diera otro bajon conduciendo. Inexplicablemente el público ni se enteró de todo lo ocurrido.

Pasados pocos días y habiendo decidido subir a ensayar únicamente la semana anterior al concierto de Gijón, Jorge me llamó al móvil y me preguntó si mi decisión de abandonar Adae era irrevocable. Y sinceramente, no lo era.

martes, 3 de abril de 2012

El canto del cisne (parte 2)

20 de Mayo de 2011
Final "Territorio Bosco"
Plaza Mayor

Un gran filósofo, que nunca ha salido en ningún libro de texto, ni está en boca de los gafapastas mas elitistas, culturetas de barra, o papagayos afincados en redes sociales me dijo una vez eso de que "un pesimista es un optimista con experiencia". La frase puede resultar bastante manida, si, pero en muchos aspectos y tras el paso de los años he de darle la razón.

Era un Viernes que prometía ser largo y agotador. Había que estar sobre las 16:00 en el escenario para empezar a preparar todo el montante y yo salía (y salgo) de trabajar a las 15:30. Por un lado el aspecto positivo es que iba a ahorrarme el tener que cargar todo en la furgoneta. Me repito, si. En todos los artículos publicados creo que hay una referencia a lo poco que me gusta esta tarea. No os preocupeis, ya quedan pocos. El aspecto negativo es el de que apenas iba a tener tiempo para comer. Con lo cual, me cogí un bocadillo y me lo cepillé tranquilamente mientras remataba el último papeleo de la semana.

No quería pasarme el poco tiempo del que disponía buscando sitio para aparcar, asique tiré directamente 12 euros por el desagüe aparcando en el parking subterráneo que había justo debajo del escenario. Vagancia o comodidad? ambas cosas hay que pagarlas. Además el parking era un sitio perfecto para no preocuparme del equipo que tenía en el maletero (mi pequeña Cassandra) e improvisar un camerino en el que poder cambiarme de ropa justo antes de la actuación... Dejé de autojustificarme y decidí subir arriba para saludar a la gente que estaba debajo de la carpa del bosco. Una de las cosas que mas me gustaron de toda esta experiencia fue la familiaridad con la que fuimos tratados todos los grupos. Nada mas llegar a la carpa todo el mundo de la organización me brindó un efusivo saludo, y tras corresponder a todo el mundo, me dedique a esperar charlando con los miembros de alguna de las bandas participantes que habían ido apareciendo. Este fue uno de los mejores ratos de toda la tarde. El teclista de "El vendedor de humo" nos contaba anécdotas de sus conciertos, a cual mas surrealista, y llegó un momento que nos dolía todo de tanto reir.

Pasaba el tiempo. El escenario estaba prácticamente montado pero mis colegas no acababan de llegar. Nosotros pondríamos la batería. La organización empezaba a preguntarme ansiosamente que cuando llegarian mis compañeros con el equipo, además, en esos momentos habían aparecido alguno de los componentes de "Sueños cumplidos" y estaban ansiosos por empezar a montar lo suyo. Pero no solo ellos lo estaban, lo estabamos todos. Yo lo único que podía responder es que ya estaban a punto de llegar.

Las pruebas de sonido iban a ser de lo mas interesante. Es decir, cuatro grupos con configuraciones de equipo totalmente diferentes y con formaciones mas diferentes todavía. Desde "Sueños cumplidos" que aparte de la batería llevaban un set de percusión y chorrocientas voces, pasando por "Zapatotipobota" con puesta en escena especial, videomedia y su propio técnico de sonido... en fin, que no iba a ser facil.

Montamos todo de la mejor manera que pudimos y como siempre, con alguien metiendonos prisa por terminar nuestra prueba de sonido, y como siempre algún otro grupo estuvo bastante mas tiempo que nosotros.

Como no queríamos amargarnos por esto, cuando el sonido llegó a la altura de nuestras espectativas optamos por sentarnos cómodamente en una de las terracitas que hay por toda la plaza mayor. Era uno de esos días raros en los que no sabes si va a llover, o si tienes frío o calor; nos tomamos unas cervecitas tranquilamente y, ya que nosotros cerrábamos la fase final, nos lo tomamos con mucha calma ya que nos quedaba mucho por delante hasta que subieramos al escenario de nuevo. Mientras esperabamos, ibamos viendo por donde irian los derroteros, escuchando las pruebas de sonido y conjeturando sobre quien iba a ganar esa noche la grabación del disco. Todos tenían la sensación de que había muchas posibilidades. Todos menos yo, que soy optimista con experiencia.

Acabaron las pruebas de sonido y tocó esperar mas tiempo todavia a que empezara todo el mogollón. Entre medias, yo estaba con mi familia hablando un poquito de todo y quedándome sin tabaco. Un montón de gente se arremolinaba delante del escenario esperando la actuación de "Sueños cumplidos". Yo ya empezaba a vislumbrar por donde iban los tiros. Tras una breve entrevista que nos hizo la televisión de León (todos muertos de verguenza, imaginad), aparecieron dos chicas que estaban como una cabra y aparte de eso, eran estudiantes de turismo. Nos pidieron una entrevista para su proyecto de magazine cultural. Nos reímos muchísimo respondiendo a todas sus preguntas y comprobamos lo setos y champiñonosos que eramos cuando estabamos delante de una cámara. Después de millones de "corta eso" y gente pasando por delante, acabamos la entrevista mucho mas relajados gracias al buen rollito que destilaban estas dos chicas.



Volví a otra terraza con mi madre y con mi hermana y aproveché para ver el concierto de los "Sueños cumplidos". Eran y son buenos, muy buenos. Y ademas su estilo de flamenco agradaba sobremanera al público. Mientras veía su concierto, no dejaba de pensar que no podíamos luchar contra eso.

Pasó "El vendedor de humo" y "Zapatotipobota" con mayor o menor afluencia de público, con lo cual nosotros no esperabamos llenar la plaza ni mucho menos. Tras la interminable espera, a falta de media hora nos dirigimos hacia la parte trasera del escenario para calentar los dedos y prepararnos psicológicamente para lo que teníamos delante. Nervios, muchos nervios. Yo afinaba una y otra vez las guitarras y hacía ejercicios de digitación como un enfermo mental. Era la primera vez que tocabamos en León en un escenario al aire libre. El premio, la gente que estaba ahi para vernos, el jurado... todo ello imponía, y vaya si lo hacía. Pero teníamos que salir a darlo todo. Como siempre.

Aunque hubiera redactado esto media hora después de tocar, no podría detallaros lo que pasó en el escenario. Todo fue muy fugaz, como si hubiera sido un trailer de mi vida en aquellos momentos. Recuerdo la plaza casi vacía, a mi madre, a Alvaro Ayarza sacandonos fotos como un poseso y a Jorge sonriendo cada vez que su niña se acercaba al escenario. Todo fueron flashes, trocitos de tiempo que se almacenaron en mi mente. Pero sigo siendo incapaz de recordar todo lo que hubiera pasado alrededor de mi.

Todo terminó de la misma manera que empezó. Humo y oscuridad. Una coreografía y nuestros amigos de "Esta noche no", que cerraban la noche como artistas invitados. Alvaro Ayarza con su cámara y su sonrisa inagotable, mi familia...

Tantos nervios me habían hecho terminar con un paquete de tabaco, asique decidí comprar uno nuevo y sacar el coche del parking. A esas horas habría mas sitios libres fuera y no quería dejarme el sueldo de dos dias en pagar el ticket. A la vuelta seguí viendo un ratito el concierto y se empezó a hablar de cenar algo. Terminamos cenando en una bocatería cercana a la plaza mayor y con una oreja puesta en la calle para salir zumbando por si el jurado empezaba a dar su veredicto. Durante ese ratito charlamos un poco de todo y no parabamos de elucubrar sobre el resultado del concurso. Milagrosamente me entró un vegetal y una cocacola. Y así transcurrió el tiempo hasta que terminó la actuación de "Esta noche no" y salimos como balas de allí.

Ya estabamos todos delante del escenario, escuchando el discurso de la organización. Parecíamos triunfitos. Nos quedamos todos muy juntos, con los brazos sobre los hombros de nuestros compañeros, mirando a Javier Arias como leía la deliberación del jurado. No podíamos con los nervios.

Yo había calculado que quedaríamos entre el tercer y cuarto lugar. Javier llamó al escenario a "El vendedor de humo" como cuarto clasificado. Todavia me pongo nervioso al recordarlo. Incluso ahora que lo estoy escribiendo. Tercer puesto. Yo ya me preparaba para subir al escenario, "Zapatotipobota". No lo podía creer. Sin abandonar mis recelos empecé a pensar por una milesima de segundo que quizás había llegado nuestro momento y que el disco que tanto estabamos esperando grabar podía estar al alcance de nuestras manos.

Cuando Javier empezó a leer la nota del segundo puesto, tanto nosotros como "Sueños cumplidos" eramos una piña. Pude oir cosas como "por su calidad, por su nivel musical, por su talento..." cosas asi... segundo puesto (crucé los dedos): Adae. Por primera vez en mucho tiempo escuchar nuestro nombre era casi como recibir un cubo de agua helada en invierno. Volví a recordar porque  nos sale tan caro soñar, aunque fuera por unos segundos y volví a mi realidad sin dejar de pensar que sabía que esto era lo que iba a pasar. Nos felicitamos y dimos la enhorabuena a los ganadores que estaban saltando y gritando como locos felicitandose entre ellos. Al subir al escenario Javier Arias tuvo unas palabras con Raúl, se había fijado en su voz y no dudó en decirselo, animandole a seguir en la música ya que tenía muy buenas facultades para ello. Recibimos las felicitaciones pertinentes con sonrisa postiza intentando ocultar la gran desilusión que nos habíamos llevado.

Y una vez mas habíamos quedado en segundo lugar... habíamos cruzado el mar para morir en la orilla.

domingo, 19 de febrero de 2012

El canto del cisne (parte 1)

24 de Marzo de 2011
Fase eliminatoria festival "Territorio Bosco"

Cuando unos meses antes entrábamos al local para ensayar apareció un cartel medio destrozado en una de las paredes. Era una solicitud de inscripción para el "Territorio Bosco" . Un par de años antes nos habíamos presentado y la organización nos había llamado para actuar sorprendidos por que un grupo "de nuestro nivel" quisiera participar. Por aquel entonces habíamos rechazado la invitación tras ver la precaria organización del evento. Factores como el de tener que proporcionar los grupos los medios y el equipo para todos los participantes nos habían echado atrás, entre otras cosas porque el equipo que ponía la organización era irrisoriamente precario y que a ninguno de nosotros nos hacía ninguna ilusión el tener que poner en manos de a saber quien el material que tanto dinero y esfuerzo nos había costado conseguir. Máxime cuando habíamos tenido que poner una cuota de inscripción. La organización fue comprensiva en ese momento y aceptó de buen grado nuestra retirada comprendiendo totalmente nuestros motivos.

Pero ese año todo era bastante diferente. El festival había evolucionado, había mas medios y la organización nos convenció mas que suficiente para que tuvieramos mas ganas que nunca de participar. El primer premio era la grabación de un largo y por aquel entonces era uno de los pocos alicientes que nos llevaba a seguir adelante. Tras la grabación de "Adaegina" estábamos locos por volver a meternos en el estudio, pero nuestra situación económica era totalmente precaria y nuestras obligaciones personales nos impedían embarcarnos en semejante desembolso. La posibilidad de ganar el festival y volver a grabar era el aliciente que necesitabamos para levantar cabeza después del palo tan grande que supuso el último concierto.

Volvimos a la rutina de ensayos y preparamos meticulosamente un repertorio ganador. Volvía una vez mas el brillo a nuestros ojos y decidí retomar los teclados que había abandonado hace tanto tiempo para preparar una nueva intro con la que abrir el espectáculo. Surgieron entre nosotros algunos puntos de discusión como el de suprimir varios temas debido a que su contenido podía chocar con las creencias religiosas de la organización (Con la iglesia hemos topado). Yo me negaba rotundamente a ello. Sentía que eso era venderse con el fin de tener mas oportunidades en el concurso. Al fin y al cabo, esas letras estaban basadas en "El paraíso perdido" de Milton, y cualquiera que conozca la obra sabrá que el trasfondo es mas religioso y aleccionador que lo que refleja a primera vista. Finalmente cedí a las presiones de mis compañeros y acepté de no muy buen gusto a suprimir aquellas canciones que podían comprometer nuestra imagen ante el jurado.

Por otra parte decidimos implicarnos un poquito mas en el evento asistiendo a varios conciertos para ver el nivel de los participantes e ir conociendo un poco a los organizadores. Todo esto se tradujo en que poco a poco, la gente implicada en todo esto nos conocía a nosotros tanto como nosotros a ellos. Asistimos a la actuación de "El vendedor de humo". No solo nos valió para ver la acústica del recinto, ademas de la sonorización y la dinámica de las actuaciones, sino que de postre, pudimos escuchar unas de las mejores versiones en directo de temas de Pink Floyd que habíamos escuchado hasta la fecha por grupos amateur.

Posteriormente después de nuestra actuación acudimos a ver la de "Dead Bringer", nuestros compañeros metaleros del festival, a los que todavía no habíamos podido ver en directo. Sencillamente fueron un puñado de gente increiblemente maja que nos dieron una buena ración de leña entre tanta remezcla de estilos tan poco afines al nuestro. Descubrí el placer que no disfrutaba desde hace tanto tiempo de cantar a grito pelado esos putos himnos del metal.

Pero vamos a lo que nos interesa. La tarde en la que actuabamos era prometedora y el buen humor reinaba en el ambiente. Tras colocar nuestro equipo en el escenario y probar un poco el sonido todo parecía estar en orden. Pero una vez mas, mi total imcompetencia organizativa hizo que en vez de llevar el cd con la intro que había compuesto, llevé otro totalmente diferente. Tenía un pincho con el tema correcto en mp3 pero la organización no tenía ninguna manera de pincharlo por mesa. Algunos de mis compañeros se descojonaron de mi, otros sintieron un justificado odio repentino. Yo no sabía donde meterme y empecé a estrujarme el coco junto con el técnico para poder solventar este percance. Finalmente apareció un portatil a tiempo y se pudo pinchar sin problemas. Por los pelos.Después de esto teníamos que hacer una entrevista para la organización. Seguíamos sin estar acostumbrados a este tipo de cosas.El resultado fue el de siempre, corta, habla, corta, eso no vale, repetimos... etc. Es curioso como una sencilla entrevista puede hacer que te sientas como una estrella del rock con mayúsculas. Es por ello que cuando hablaba parecía una mezcla entre Jesús Hermida y el padre Mundina, seguramente abrumado por el piadoso escenario. Aquí teneis el resultado.




Salimos a tomar un café y discutimos los últimos cabos sueltos convencidos de que esta actuación nos iba a redimir. Raúl había quedado bastante tocado después del resultado de la última actuación y estaba mas nervioso que nunca. La inseguridad era una baza en su contra y creo que todos teníamos un poquito de miedo de que se repitiera el episodio anterior. Pero todos seguíamos confiando en el, al fin y al cabo, el era la voz característica que nos hacía tener nuestro propio sonido. No podía fallar.

Al cabo de un rato nos encontrábamos calentando en el backstage y nerviosos ante lo que estaba por venir. Con la intro empezando a sonar aproveché para sacar la cabeza por una esquina del telón y el hecho de ver a tantas caras conocidas esperando a vernos. Angel de B4u, Gianky, Susana, Leti y Mari (otra vez!!!) JR, Quasi... Decir que verles a todos me hizo muchísima ilusión fue decir poco. Estaba convencido de que esa noche podía salir bien o mal, pero que el público no nos defraudaría.

Salimos al escenario e hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos. No puedo decir que fuera la actuación de nuestras vidas. Pero cuando tienes a gente coreando tus estribillos y aplaudiendo a rabiar enfrente de tí todo cambia. Hubo fallos, por supuesto. Estabamos muy bajos de moral todavia y mi guitarra no estuvo todo lo fina que debía haber estado, mi ritmo de práctica había bajado mucho por aquel entonces y se notó sobremanera en el escenario. Raúl tuvo algún que otro momento de altibajo, pero cuando nos colocamos entre el público para interpretar los temas en acústico realmente lo bordó. Fue divertido. Incluso un curita de avanzada edad estaba situado a un lado siguiendo con verdadero interés nuestra actuación y aplaudiendo con una sonrisa en los labios.Pero sobre todo, sentimos el calor de tantos amigos que habían venido a vernos. Eso fue lo que lo hizo tan especial.



Acabó todo y los momentos posteriores fueron un sinfín de gente que acudió a felicitar al grupo. Yo después de un par de abrazos con Angel y unas cuantas palabras me dediqué a recoger mi equipo y a ignorar todo aquel efusivo marasmo de amistad. Sabía que no habíamos tocado del todo bien y estaba bastante seguro de que no pasaríamos a la final. Tras recoger todo y agradecer los esfuerzos que se había tomado la organización, volvimos a casa a esperar que se publicara la lista de bandas que pasarían a la final.

Los días siguientes seguí con verdadero interes el resto de bandas participantes y me quedé sorprendido al ver a gente de muchísimo nivel que competía con nosotros. Sabía que había posibilidades, pero después de ver todos estos conciertos no las tenía todas conmigo.

Volví a equivocarme una vez mas. A los pocos días de terminar la fase eliminatoria la organización nos comunicó que habíamos quedado finalistas junto con Zapatotipobota, Sueños cumplidos y El vendedor de humo.

Aunque el objetivo principal seguía siendo la grabación del disco, yo me sentía orgulloso de haber sido elegido entre tantos buenos músicos para pasar a la gran final de un concurso que año tras año, estaba tomando mucho renombre.

jueves, 16 de febrero de 2012

Götterdammerung

19/11/2010

Carrizo.

Pub "El Jardín"

Todavia se me pone mal cuerpo al recordar aquella noche. Fue, de lejos, la peor de muchas, aunque alguna que estaba por venir se le acercaba. Habíamos dejado el post anterior en el local entusiasmados por el hecho de haber sido llamados para actuar en un garito. Hasta la fecha solo nos habían llamado para rellenar algún festival veraniego o para invitarnos a participar en actos gratuitos. Parecía que Adae empezaba a levantar el vuelo después de lo duro que había sido para el grupo este año 2010.

Empezaremos diciendo que aquel día empaquetamos mas tarde de lo habitual ya que la actuación sería algo entrada la noche. Eso nos daba un buen margen para no andar a carreras y poder hacer las cosas con calma y sin estres.

Llegamos a la hora convenida al Pub. La impresión fue muy buena, mucho espacio para el público, y espacio también para nosotros, con un par de baños enormes y recién reformados (y limpios a la perfección) que nos sirvieron de camerino y una puerta de salida detras del escenario que daba justito a la furgo. El único que no tenía tanto espacio era Manu, ya que la plataforma que nos habían colocado para la batería era bastante mas pequeña que lo que necesitaba. Finalmente colocamos todo nuestro montante muy comodamente y nos dispusimos a probar sonido ante el dueño de la sala y algun currante de la misma.

En un principio las pruebas de sonido no se salieron de lo habitual, por primera vez en mucho tiempo podiamos hacer esto sin prisas y con todo el tiempo del mundo. Ajustamos volumenes, probamos unos cuantos temas y tras comprobar que todo estaba a nuestro gusto salimos a cenar a un burguer de Carrizo que nos había dado muchas alegrías anteriormente. Cenamos bien, charla distendida y café. Aquello de tener tiempo era un lujo al que estábamos poco acostumbrados.

Cuando salimos del burguer estaba lloviendo a cántaros. LLevaba toda la tarde nublado o chispeando, pero a falta de media hora para empezar estaba cayendo todo lo que no había caido hasta entonces. Comenzaron los primeros comentarios acerca de que esto iba a hacer que la gente no viniera a vernos... yo a estas alturas ya tenía un filtro de voz en las orejas para comentarios negativos, y me preocupé mas que de otra cosa en llegar a la sala lo mas seco posible. Y efectivamente, al llegar al Pub había ocho personas mas o menos. Comencé a observar expresiones de desánimo... en cualquier caso, yo directamente pedí un vodka con limón en la barra. Esa noche no tenía que sacar el coche y por fin podía darle al alpiste en un concierto. Por otro lado creo que algo instintivo en mi interior me hizo pedir un pelotazo ya que iba a necesitarlo.


Las cosas no empezaban demasiado bien. En aquellos días habíamos estado dando vueltas al repertorio a iniciativa de Jorge, en la cual en cada actuación hacíamos una entradilla diferente y solapabamos todos los temas de una o de otra manera para que el concierto llevase un ritmo adecuado y no perdiese intensidad con pausas innecesarias. Habíamos convenido en empezar con una serie de acordes en tiempo, no a última hora, pero casi. Manu no estaba seguro de esto y había puesto muchas pegas ya que no quería hacer algo que no estaba del todo ensayado, pero por otra parte era una secuencia que no tenía demasiada dificultad. A regañadientes, pero aceptó. Los cuatro gatos que se encontraban en el pub se acomodaron delante de la barra con gesto indiferente y decidimos dar comienzo a la actuación.

Nada mas empezar, la entradilla salió mal, reprimí un impulso asesino y seguí adelante como si nada hubiera ocurrido. Algo no andaba bien. Lo sentía en el ambiente. Las caras de la gente eran un poema de indiferencia y horror. Según las señas que me hacían el volumen debía ser altísimo y no se oía a Raúl. Bajé un poco mi ampli. Seguíamos tocando. La voz de Raúl decidió aprovechar esa noche para romperse y todo el concierto fue un suplicio para el al ver que los tonos altos no salían y se iba quedando sin aire cada vez mas a menudo. Tuvo que dejar de cantar en varios temas y cada poco se retiraba a beber algo de agua. Pude verle de color morado en mas de una ocasión. Yo por mi parte intenté actuar como si nada estuviese ocurriendo, con total normalidad, pero cada vez que me giraba veia las caras de mis compañeros que iban desde el enfado hasta la desesperación, pasando por la verguenza y la apatía. Cada vez que terminaba un tema se oían dos o tres aplausos de compasión y la gente resoplaba agarrada a la barra como les fuera la vida en ello. Mi interpretación se empezaba a resentir también, comencé a meter mas fallos de lo habitual y yo mismo me doy cuenta de que el sonido esta siendo espantoso. Seguían pasando los temas y yo mantenía el tipo moviendome un poco e intentando subir el animo a mis compañeros, pero estaba todo perdido, nada ni nadie les hubiera hecho cambiar de actitud aquella noche, entre el público, el sonido horrendo que estaba saliendo de nuestro equipo y la voz de Raúl. Yo mismo lo dejé por imposible a mitad de la actuación y me dediqué a dar sorbos a mi vodka a la espera de que terminasemos de interpretar todo el repertorio.

Recuerdo que tocando un impás en limpio, un tap a dos manos que me gustaba tocar un monton, se oyó por parte del público un comentario poco afortunado que me dejó bastante tocado. Ahí ya es cuando dije "apaga y vámonos" y me empezó a interesar mas el vodka que el bolo.

Cuando terminó la actuación salimos escopetados al camerino. Yo, muerto de verguenza, terminé de desconectar lo necesario y entré como pude. Lo primero que ví, fue a Jorge con cara de entierro y a Raúl y Manu con un semblante muy similar. Se hizo un silencio que pareció eterno. Todos mirando al suelo sin saber que decir hasta que Jorge soltó un ominoso "Hemos hecho un ridículo espantoso". Volvimos la cara al suelo. Yo solo tenía fuerzas para encender un cigarro tras otro retrasando el momento de salir para afuera y dar la cara. Siguieron los comentarios negativos, hubo algún que otro reproche. Pero no nos quedaba mas remedio que empezar a recoger y salir pitando de allí. Volví a la barra, y pedí otro vodka. El camarero me miró receloso al ver que no tenía intención de pagarlo. Comencé a beber a grandes sorbos (me lo pedía el cuerpo a gritos) y comencé a aguantar la chapa de uno de los del público comentándo los posibles errores y lo que nos había salido mal, todo ello edulcorado de vez en cuando con un "no, si se nota que tocais de la ostia todos" y frases por el estilo. Le dí las gracias por la crítica constructiva y me retiré a un reservado a seguir fumando como un carretero y a seguir bebiendo.

Como anécdota graciosa (y a la vez humillante) recuerdo que cuando Manu está a punto de empezar a recoger se le acerca una chica y le pregunta si puede hacerse una foto, Manu se levanta, supongo que algo animado y la chica le dice:"No, quiero sacarme una foto YO con la batería" Suspiro , un click, y vuelta a recoger.

Tercer vodka y mirada asesina del barman. Ya estabamos todos recogiendo afanosamente ante las miradas entre lo indiferente y cómico de alguno de los que aún quedaban en el garito. En algún momento pude oir a Manu: "A mi me da verguenza cobrar por esto..." volvió a mi mente la actuación de Garrafe y tuve bien claro que ni de coña volvíamos a renunciar a cobrar un bolo.

El bar se vació. Ya casi lo teníamos todo recogido y apareció el responsable del garito para pagarnos. El hombre fue amable y achacó lo que había pasado a la lluvia, al poco público y a la mala suerte. No nos cerró la puerta a otra actuación en ningún momento y nos pagó religiosamente.

Volvimos a casa moralmente destrozados. Cuando todo pintaba de maravilla echamos por tierra nuestra poca o mucha fama de una manera de lo mas humillante. Al día siguiente teníamos sesión de fotos con Alvaro Ayarza y Ana Cruz. No nos quedan ganas ni de salir de casa.

Las semanas siguientes pasan entre discusiones, y recelos sobre la voz de Raúl. Dudas sobre el futuro del grupo y sobre lo deteriorada que ha podido quedar nuestra imagen.

A estas alturas podréis estar pensando que nuestro ánimo es muy fragil, que nos venimos abajo a la mínima, ya que nos hundimos después de un mal concierto. Adae lleva casi cinco años de andadura en esos momentos y la falta de exitos y alicientes estaba haciendo mella en la moral de la banda. Sentimos que tras la grabación de la maqueta no hemos tenido otra cosa que percances. Y nuestras diferencias son cada vez mas notables, pero creo que en esos momentos nuestra gran amistad era lo único que nos empujaba a seguir luchando.

Yo comienzo a sentirme cansado. Cada vez me cuesta mas llevar un tema nuevo adelante y las discusiones suelen ser mas habituales en el local. Mi interés por Adae se empieza a desvanecer poquito a poco como un puñado de arena en la palma de la mano.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Punto de crisis


10 de Octubre de 2010
Espacio Vias (otra vez)

Hay un antes y un después en todas las cosas. Los entendidos llaman a ese momento punto de crisis, y yo, que entiendo un poco de todo y mucho de nada (y además, como me da la gana) empecé a sentir aquella noche que habíamos llegado a ese punto.

Meses atrás, un par de personas muy bien intencionadas estaban comenzando a montar un festival metalero patrio, el "León Metal Fest". No dudamos ni por un momento que era había que estar allí. De hecho, después de las últimas actuaciones, teníamos una buena dosis de confianza en nosotros mismos y la sensación de estar yendo por el buen camino.



Además, habíamos tenido mucho tiempo para preparar esta actuación y estabamos bastante contentos con el ritmo de ensayos y resultados. Seguíamos algo preocupados con el tema de la voz, e incluso creo que a estas alturas es algo que ya le habíamos comentado a Raúl, pero en vista del resultado del último concierto las dudas estaban bastante despejadas. Todo tenía una pinta buenísima.

Pero a falta de pocos días para el concierto, después de concretar con Darkkam el tema de como compartir el equipo, Jorge y yo tenemos una discusión en el local por la manera en la que he negociado las condiciones de la actuación con la organización. No voy a entrar en detalles de lo que ocurrió ni de lo que hablamos. Simplemente estaba agobiado. Sentía que a la hora de componer, pegar carteles, buscar conciertos, negociar las condiciones, hablar con las bandas, facebook, myspace, correo electrónico... todo eso finalmente recaía sobre mí de una manera o de otra. Y no voy a negar que desde un principio fuí yo el que se encargaba de todo eso voluntariamente. Pero en ese momento, me agobié. Entre otras cosas porque en ese caso en concreto me limité a seguir las directrices que me daba la organización. Pero a veces parecía que todo lo que hacía estaba mal hecho;

Aquella noche entendí una frase que había leido hace tiempo en una revista:

"No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo."

(Bill Cosby)

Y eso es exactamente lo que me había pasado aquella noche. Finalmente, tras mi calentón inicial, acabamos hablando y entre todos convenimos en repartir un poco mas las tareas si me encontraba tan agobiado. Llegamos a un acuerdo y aunque todavía estaba muy enfadado por algunas cosas, dí por zanjado el asunto. Con todo el calentón no confirmé a Darkkam el equipo que pondríamos. Y bien que lo siento. Debería haberlo hecho pero la situación me sobrepasó. Finalmente, al haberlo hablado el día anterior con Angel, no hubo ningún problema y no faltó nada en el escenario el día del concierto.


Aquella tarde, mientras cargabamos la furgoneta el ambiente estaba muy enrarecido para mí. Seguía contrariado por algunas cosas, pero tampoco quería crear mal ambiente en un día de concierto. Siempre he pensado que en esos días hay que dejarlo todo de lado, ya que ninguno de nosotros eramos demasiado buenos actores y todos los malos rollos se reflejaban en el escenario de una manera o de otra. En cualquier caso, nada se salió de los cauces habituales y a la hora convenida estabamos en el escenario descargando nuestros cacharros.

Aquel día, actuábamos Sthygia, de Madrid, nosotros, y cerrando la actuación, Darkkam. La organización nos había apuntado que debíamos tocar sobre unos 50 o 60 minutos, y eso es lo que llevabamos preparado. Como siempre, las pruebas de sonido nunca eran a la hora que se nos había indicado y tras dejar todo colocado, me dediqué a tirarme en cualquier esquina a dejar pasar el tiempo de la manera menos tediosa posible. Jorge había tenido que ausentarse por una urgencia de última hora y Raúl no estaba muy comunicativo, asique, con el mal cuerpo que me había dejado la discusión del día anterior y los nervios del concierto me dediqué a hacer lo que mejor se me da, dejar la mente en blanco y hacer que pase el tiempo.

Las pruebas de sonido fueron rutinarias, tras una breve conversación con los chicos madrileños y nuestra propia prueba marchamos a cenar como siempre. Para nosotros el rito de la cena previa a los conciertos era algo obligado, y en esta ocasión, no iba a ser menos.

Ya a la vuelta, Espacio vias estaba lleno de gente, había una gran espectación y mucha gente con ganas de pasarselo bien. A oscuras, busqué un sitio delante del escenario para poder ver lo mejor posible la primera actuación de la noche.

Sthygia era un grupete de chicos jóvenes con muy buenas maneras y una chica a la voz al mas puro estilo Tarja Turunnen. Se notaba que esa voz estaba muy cuidada y educada y era un gusto oirla tema tras tema. El resto de la banda ya no estaba tan fina. Se notaba falta de experiencia y en algun caso, incluso falta de trabajo al instrumento, pero en cualquier caso, en conjunto, era algo que merecía la pena escuchar.




Al llegar nuestro turno nos dirigimos al backstage para prepararnos y nos encontramos a un jovencito rubio llorando y con un disgusto terrible. Era uno de los guitarras de Sthygia, se había dado cuenta de que la actuación no había salido del todo bien y no había manera de consolarle. Nos interesamos por el y todos los que allí estabamos le mostramos nuestro apoyo e intentamos calmarle un poco. Pero no teníamos mucho tiempo, teniamos que calentar un poquito y prepararnos para salir al escenario. Había muchos recelos y en mi caso hasta miedo, pensando en que se pudiera repetir el incidente de hace dos conciertos y mi ampli volviera a averiarse. Pero había puesto los medios a mi alcance para que eso no ocurriera y no podía permitirme dudar en ese momento.




Nuestra actuación según recuerdo fue clónica a la final del Rock in León. Lo que mas se mantiene en mi memoria es que por primera vez en mucho tiempo teníamos un nutrido grupo de gente pegada al escenario mirando continuamente todos y cada uno de nuestros movimientos. Recuerdo muchas caras conocidas de facebook y en general era agradable estar interprentando tus temas ante un montón de gente que te está prestando atención. El resultado, no lo se. La sensación al terminar, era de satisfacción. Habíamos enganchado una racha estable de conciertos y los objetivos que nos habíamos marcado en cuanto a calidad en el directo estaban cumpliendose para lo que eran nuestras expectativas en aquellos momentos. Nuestra intención de ofrecer un buen espectáculo estaba poquito a poquito siendo realidad.

Terminó nuestro turno. Ahora llegaba Darkkam. Salí a la calle a respirar, y olvidarme de todo el barullo, ruidos y ajetreo de la hora que había pasado.Pero, al contrario de lo que suele ser habitual en mi, la curiosidad pudo al cansancio y entré para ver el último concierto de la noche.
Y ahí es donde comenzó mi punto de crisis. A pesar de que Darkkam actuó mas tiempo del que se nos había concedido a nosotros, a pesar del resquemor de haber querido cerrar nosotros la noche, a pesar de sentirme como un simple telonero, me di cuenta de que teníamos que aprender muchísimo de ellos en un directo. Había movimiento, había espectáculo, y la gente se movía con ellos, se implicaba y disfrutaba. Todo aquello que yo empezaba a echar de menos cuando me subía a las tablas. Y puede que nuestros estilos y nuestro espectáculo fueran diferentes, y no necesariamente necesitásemos de organizar un show de ese tipo. En ese momento entendí que nos faltaba lo mas importante, que era conmover al publico con nuestra música.

Pasó el tiempo y dejé de pensar en ello. Al fín y al cabo, cada uno tiene que encontrarse a si mismo y fijarse sus propias metas. Y al poco tiempo nos llamó un promotor que se había fijado en nosotros aquella noche. Y quería que actuasemos en un par de dias. Todo iba dando sus frutos, poco a poco.




Pero... poco dura la alegría en la casa del pobre.

viernes, 27 de enero de 2012

El segundo segundo


27/06/2010 Espacio Vías


Final Rock in León.

Nunca he ganado ningún concurso. Ni un sorteo, ni algo mas allá de un triste reintegro en el euromillones; pero se que si quieres ganar, has de jugar. En el caso de los certámenes musicales es algo parecido. No quiero decir con esto que ganar un certamen sea cuestión de mera suerte o de echar muchas apuestas (que no digo yo que en alguno...). Pero a día de hoy, y después de algo mas de experiencia, siempre he pensado que es como la lotería. O ganas, o no ganas. Y de poco te vale que te digan que has jugado muy bien, lo bien que has rellenado el boleto o la gracia que tuviste cuando deslizaste al lotero la moneda de 2€ por la ventanilla cuando no ha salido la combinación que tu elegiste. Al fin y al cabo, has perdido dos euros. En el caso de uno de estos certámenes es mas de lo mismo. Y para los malpensados, no estoy hablando de ganar o perder dinero.

Por primera vez en bastante tiempo, volvía a ver un brillo de ilusión en los ojos de mis compañeros. Era el segundo concurso al que nos presentamos y volvíamos a estar en la "grande finale". Todos estaban seguros que teníamos todas las papeletas para llevarnos el premio gordo. Yo que soy un poco mas cenizo, era algo mas cauteloso. Me había pasado unas cuantas veces por el myspace de Ness y había estado escuchando varias veces lo que tenían colgado. Pero en aquella ocasión no estaba escuchando su música. Estaba analizando qué era exactamente lo que hacían y preguntándome de contínuo si nuestra música sería capaz de llegar al público tanto como para superar el estilo de Ness, que a primera vista, para mí era mucho mas accesible para el público en general. En cierto modo, estaba haciendo como un entrenador de fútbol que mira horas y horas de partidos de su próximo rival para conocer de que es capaz.

El poco tiempo que habíamos tenido desde que tuvimos noticia de esto lo habíamos dedicado a ensayar como locos. Si os acordáis en mi post anterior habíamos dejado a mi amplificador funcionando a medio gas y haciendo sonidos extraños. Yo ya estaba sudando la gota gorda pensando cuanto me costaría mandarlo a reparar a Alemania. En el primer ensayo después del concierto yo era un matojo de nervios, que iba a hacer sin ampli? revisé el cableado y las válbulas y dí con lo que podría ser el problema. El cable que conecta el ampli con el conmutador de efectos estaba retorcido de todas las maneras posibles, es posible que algún filamento estuviera haciendo algún mal contacto. Después de colocarlo mas cuidadosamente y cambiar las conexiones de sitio, pareció que seguía funcionando. También desconfiaba del inalámbrico, pudiera ser que las pilas del conector estuvieran bajas o que alguna frecuencia externa me hubiera capado la señal... podían ser miles de cosas, con lo cual decidí no volver a usarlo hasta que estuviera totalmente seguro del problema.

Y volvimos a "Espacio Vías". Teníamos otro técnico en la mesa y como ya conocíamos al batería de Ness (recordad al hombre de la patada voladora en Astorga) el ambiente era realmente bueno y cordial. Este hombre tenía una batería exactamente igual a la de Manu, asi que el efecto en el escenario de ver dos baterías clónicas una al lado de la otra era bastante extraño. Para mí eso fue uno de los grandes aciertos de la organización de este festival. El tener espacio de sobras para que cada grupo llevara su propio set sin los inconvenientes que plantea el tema de compartir el equipo.

La prueba de sonido fue increíble. Todo funcionaba a la perfección y por añadidura el técnico de sonido estaba haciendo un magnifico trabajo con la sonorización tanto dentro como fuera del escenario. Pocas veces nos habíamos escuchado con tanta claridad encima de unas tablas. En la prueba de Ness aproveché para pegar la oreja. El vocalista era excepcional y además tocaba el teclado de una manera realmente inspirada. Se acompañaban de un acordeón, y si mal no recuerdo alguna que otra gaita. Como podéis observar, el sonido era una fusión entre rock al estilo de Mago de Oz y mucha música celta al estilo de Gwendal, además de algún que otro temita mas reggae o incluso punk. En pocas palabras, a los fiesteros les iba a encantar. Aprovechamos para cenar que ya nos tocaba. La tarde había sido larga.

Ya después de llenar la panza volvimos al escenario para echar un vistazo de última hora ya que abríamos la noche. Allí, entre toda la gente que había venido apareció Mures, que tras una breve felicitación nos comentó que iba a ser el encargado del speech de apertura de la final. También recibimos la visita (como si de los tres fantasmas de "cuento de navidad" se tratase) de la que por aquel entonces era la concejala de turno dedicada a esos eventos, mas preocupada por dejarse ver e informarnos de las oportunidades que nos brindaba el ayuntamiento a los músicos, que por quién eramos y qué era lo que hacíamos.

Todos estábamos nerviosísimos, pero habíamos aprendido algo a controlarlo. Sin embargo, esa noche, Raúl no podía hacerlo. Hacía tiempo que no lo veía así de inquieto antes de un directo, llevábamos una temporada preocupados por la voz de Raúl; En lineas generales todo iba bien, pero en los últimos conciertos nos habíamos dado cuenta que cada vez le costaba mas esfuerzo mantener el nivel, e incluso el se daba cuenta de ello. Posiblemente esa noche le asaltaron las dudas y la inseguridad, pero es algo que solo el sabe.

Escondidos detrás del templete, estábamos todos esperando a la señal de Jorge para subir al escenario. Desde un tiempo atrás, Jorge era el que mas se había preocupado por los detalles que estaban al margen de la música, y se tomaba muy en serio el tema de la presencia, la vestimenta, como coordinarnos entre temas, la entrada, la salida... nos hizo mucho bien que se preocupara de esos temas y para mí era como una especie de director de orquesta que me aportaba cierta seguridad sobre las tablas. Para combatir los nervios minutos antes de saltar al ruedo, apostados en la escalerilla, me dediqué a preguntar una y otra vez a Jorge: "cuando subimos?"... "ya?"... "ahora?", en un juego tonto e infantil que me hacía muchísima gracia. Eso ayudó a calmar mis nervios pero creo que acabó con los de Jorge. A su señal salimos con toda la fuerza de que fuimos capaces ante un receloso público que se apiñaba en la parte trasera del recinto. Abrimos con "Al despertar" y empezamos a meter ruido con toda nuestra alma.



Fue un concierto increíble. Aquella noche dimos todo lo que Adae podía haber dado dentro de un escenario, no escatimamos esfuerzos, nos entregamos de pleno y disfrutamos realmente de todo lo que hicimos esa noche. El sonido era impresionante, nuestras ganas, todas las del mundo y las expectativas muchas. Personalmente creo que fue nuestra mejor actuación desde aquella noche en el Estudio 54 con Darksun. Eran otros tiempos y otro sonido, pero la esencia volvió a ser la misma: cuatro tios haciendo Heavy Metal y con ganas de comerse el mundo.

Poco a poco el público se fue acercando al escenario y al final de la noche era increíble la sensación de oír los aplausos de un nutrido público después de cada tema. Raúl olvidó todos sus nervios y realizó una actuación maravillosa. Por primera vez su mujer y sus hijos habían podido acudir a uno de nuestros conciertos y para el era una ocasión mas que especial. Durante todo el concierto su hijo se desgañitaba animando a su padre y pidiendo mas canciones. Y eso, debe ser toda una experiencia. Por otra parte, Manu y Jorge actuaron como un reloj de precisión. Acompasados a la perfección y sonando como una sola persona; todos, me dejaron un recuerdo que tardará mucho en desaparecer. Y yo, por mi parte, me encontraba culebreando por el escenario preocupado por mi ampli, por sonar lo mas limpio posible y menear los pelos de vez en cuando. Pero esta vez, creo que estuve a la altura de mis compañeros.



Después de una agotadora hora de concierto, bajamos del escenario con la satisfacción de haber sonado como hacía tiempo que no lo hacíamos.

Salí a la calle. Necesitaba fumar. Mi chica y los parientes que se habían acercado a verme marcharon prontito, (ya no había necesidad de quedarse mas) y ahí quedé solo, cigarro tras cigarro escuchando desde fuera la actuación de Ness y viendo las reacciones del publico. Y Ness lo hizo realmente bien, con su sonido fiestero y animando al público una y otra vez. Había gente saltando y bailando y cuanto mas del concierto pasaba, mas me daba cuenta de que nuestras posibilidades eran muy pocas. Al contrario que yo, el resto de mis compañeros tenían muchísimas expectativas, y mas cuando habíamos hecho una de las actuaciones de nuestra vida. Cuando las luces del escenario se apagaron, solo nos quedaba recoger todos nuestros cacharros y esperar el veredicto del jurado. Nada mas terminar el concierto Mures informó al público que el ganador sería dado a conocer el Miércoles siguiente, en lugar de el mismo día de la final para evitar ciertos problemas que tuvieron en la edición anterior. Nos despedimos de Ness y nos fuimos para casa a esperar con el corazón en un puño.

Y llegó ese Miércoles, pero no sabíamos nada, la pagina web de "Rock in León" hacía tiempo que no se actualizaba y no teníamos manera alguna de saber que estaba pasando. Pasó una semana mas y seguíamos igual. Sin noticias de dios. No se cuantos días fueron de espera, pero una mañana, salí del curro a tomar el café y hojeando el periódico pude ver la noticia de que Ness había ganado el concurso, en un artículo en el que ellos mismos decían que se habían enterado de ello cuando el periódico les llamó para hacerles la entrevista.

El ayuntamiento nunca se puso en contacto con nosotros para darnos la noticia, al igual que Ness, nos tuvimos que enterar por los medios. Me puse en contacto con los ganadores para felicitarlos y hablar un poco de lo que había sucedido. Estaban realmente indignados, y con razón.

Poco después, echando un vistazo a la edición digital del Diario de león me encontré esta noticia:

El VENCEDOR DE ROCK IN LEON SIN PREMIO

Ness, el grupo que ganó el festival, se enteró de su victoria por la prensa y sigue a la espera de una comunicación oficial que lo confirme

Después de mes y medio de entrevistas con los medios y felicitaciones, los componentes del grupo leonés Ness continúan a la espera de una comunicación oficial que les confirme como ganadores del concurso musical. El festival Rock in León tuvo lugar entre los meses de mayo y junio, en Espacio Vías.

En el certamen participaron ocho formaciones leonesas que compitieron entre sí. En un último concierto, Ness consiguió imponerse a ADAE. Carlos Vega Primo, uno de los integrantes del grupo Ness, opina que «lo más lógico» es que se les hubiera comunicado el fallo del jurado a los componentes de la banda antes de que la noticia saltara a la palestra.

Sin embargo, la organización no ha dado señales de vida ni antes, ni después. Y es que, además, «hay que fijar las condiciones del premio», añade Carlos Vega: la dotación económica que conlleva, 1.000 euros; y protagonizar un nuevo concierto en el espacio joven de la ciudad de León, Espacio Vías, para volver a compartir su nesstilo, como lo denominan los componentes del grupo (un ritmo que abarca desde el ska al heavy pasando por el reggae y el folk con una permanente línea de rock-celta), con todos aquellos seguidores que avalaron su primer puesto en el certamen con sus votos.

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/el-vencedor-de-rock-in-leon-sin-premio_547451.html

Ya no quisimos saber nada mas de todo ese asunto, estabamos desilusionados con el resultado, y yo estaba especialmente indignado con la manera en la que se había hecho todo esto. No me frustraba perder ante Ness. Nunca es motivo de vergüenza perder ante alguien tan bueno como ellos. Tres o cuatro meses después me llamaron del ayuntamiento pidiendo nuestro número de cuenta ya que a lo mejor nos caía "algún dinerillo" por haber quedado segundos... pero nunca se hizo ningún ingreso en esa cuenta o volvieron a ponerse en contacto con nosotros. Se que hubo mas quejas y gente descontenta en la fase de selección, pero fué un asunto que borré rápidamente de mi memoria.

Y como decía al principio, la vida es una lotería, y como descubriríamos mas adelante, de poco te sirven los halagos cuando al final no has ganado nada. (Y no me refiero al dinero, malpensados...)