Bueno, aqui termina la cronica del concierto del Scanner el dia 18 de Septiembre.Relatar todo esto ha sido un proceso mucho mas largo de lo que supuse en un principio.Aquí podreis comprobar que despues de las luces y los gritos hay un penoso proceso de degradación humana por el que nadie debería pasar equiparable a trabajar en una mina durante 29 horas ininterrumpidamente: Desmontar, cargar y descargar en el local.
Acto IX: Sangre sudor y queimada.
Habiamos dejado la anterior entrega en la ovación final después de tocar el "Recuerdos" de Stravaganzza. La gente se va retirando a la barra o a algún lugar a una temperatura en la que fuera posible la vida humana. Nosotros, cansados, medio sordos y totalmente rebanosos debido al sudor bajamos del escenario para tomar un respiro y preguntar a los allegados que tal ha salido el concierto. Recibimos las primeras felicitaciones de rigor y yo personalmente me voy zumbando a ver a mi chica, tengo muchas ganas de hablar con ella el resultado del directo y despues de una breve conversación salimos un ratito a la calle para tomar un poco de aire, liberarnos del calor asqueroso de la sala y yo personalmente para fumar unos cuantos cigarros. (a eso se le llama tomar el aire con sustancia). Tras charlar un poco va saliendo la gente y siguen las felicitaciones, incluso un conocido me pide una púa para un amigo suyo, yo quedo totalmente flipado y decido bajar a darsela personalmente. Volvemos al local, y tras entregarle la púa al susodicho (ambos totalmente cortados y sin saber que decir) sigue para mi sorpresa una minisesión de firma de discos (un total de dos, wow). Nunca he firmado nada que no sean letras de pago asique no se muy bien como se debe comportar uno en estas circunstancias. Una de las chicas que pide firma me comenta algo que sinceramente, a dia de hoy todavia no acierto a acordarme y que además debido a que sigo aturdido por el concierto no me enteré demasiado. Le contesto como pateticamente se me ocurre y marchamos los dos algo descolocados. Acabada toda la parafernalia promocional nos quedamos charlando amigablemente las incidencias del directo. Pasa un rato y nos damos cuenta que estamos demorando el momento de recoger todo, en esto el dueño del bar nos invita a pasar a la trastienda a comer un cacho de tarta casera de galletas que había preparado para el evento. Comemos la tarta como autenticos muertos de hambre y hasta repetimos, es tarta de galleta casera y por un momento parece que nos han invitado a un cumpleaños de sieteañeros. Tras el hartón de tarta salimos para fuera y vemos desolados que todo sigue en el escenario a pesar de nuestros fervientes deseos de que todo se recogiera por arte de magia, asique empezamos a hacerlo con mas pena que gloria y mi chica decide esperarme en otro garito tomando unas cervezas mientras acabamos.
Con nuestras espaldas doloridas comenzamos a desmontar todo y a amontonar los miles de millones de pies de micro, cables, cajas, amplificadores y demás. Pasa un rato enorme en el que la gente empieza a emborracharse, debido a que era la fiesta de aniversario del bar y nosotros como hormiguitas empezamos a pulular por entre el personal cargados de cosas. En esto me he dado cuenta que al lado de donde estamos amontonando parte del material se ha empezado a hacer una queimada. Un paisanete con barba empieza a hacer chapotear el caldete ardiendo y está salpicando sin compasión a todo nuestro equipo. Resultado: 8 pies de micro y dos soportes de guitarra completamente pringados de orujo quemado pegajoso, maldita sea la hora en la que se me ocurrió poner ahi todo el montante. Pasa el tiempo y ya está todo mas o menos desmontado, yo, completamente desguazado opto por sentarme en el suelo a ver si así levanto cabeza. Pasa el tiempo y veo que a pesar de estar todo recogido la gente no tiene ganas de marchar a casita. Sigo tirado con cara de muerto durante aproximadamente media hora y finalmente decido ir al garito de al lado a ver a mi chica. Voy a la barra a avisar al personal y me los encuentro atiborrandose otra vez de otra tarta que había. Es increible que a nuestra edad todavia nos guste el dulce tanto como para devorar kilos y kilos de dulce sea cual sea la circunstancia. Es igual, yo ya tengo el estomago cerrado, estoy literalmente molido y lo unico que quiero es llegar a mi casa y pasarme unas dieciseis horas durmiendo sin parar.
Acto X: A tomar por culo.
Llego al Hellraiser a ver que tal esta la moza y me la encuentro casi dormida sentada en un sofá haciendo un sudoku en el movil. Pobre, también para la gente que nos sigue a todos los lados estas cosas son duras, la espera, el concierto, mas espera, y allí me la encontre completamente dormida y con una cerveza a medio terminar. Me siento a su lado y hablamos un buen rato de cosas absurdas y sin sentido, pero es uno de esos momentos en los que la conversación es lo de menos, lo importante es que estamos juntos y disfrutando de una noche que por ende esta llegando a ser larga y cansada. Volvemos al Scanner y por fin decidimos cargar todo en los coches y marchar para el local a meter todo de cualquier manera. Pues si antes fue jodido bajar todo por las escaleras ahora nos toca subirlas. Llega Raúl con su coche y empezamos a rellenarlo. De repente, pegando la oreja me doy cuenta que el desaprensivo de el tiene puesta la maqueta como música de fondo... Después de una noche como esta lo único que no me apetece es volver a escuchar nuestras canciones, es un efecto similar a cuando te has comido una docena de pasteles seguidos y te ponen delante una bandeja con mas. Aunque despues de lo anteriormente dicho sobre la reposteria empiezo a comprenderlo todo.
Por fin está todo cargado, nos despedimos de Dani, que nos invita a seguir con la fiesta hasta que se haga de día, pero nuestras caras son un poema y los ojos se mantienen abiertos por pura compasión. Total, que son las 4 de la mañana y montamos en los coches direccion local de ensayo.
El local esta a las afueras, asique hay un tramo muy oscuro antes de llegar en el que de pasada observamos dos coches en una campa y en el medio dos tíos dandose de ostias generosamente. Y esque a ciertas horas de la noche cuando hay sitio y oscuridad la gente es capaz de hacer cosas de lo mas descabellado, como machacarse el cuerpo ya sea dandose de toñas o descargando amplis con un frio de muerte. El caso es machacarse algo... ejem.
Aproximadamente media hora despues está todo descargadito en el local y en ese transcurso observamos uno de los coches de los púgiles rozando la velocidad absurda por la carretera y llegamos a la conclusion de que A) Ha matado al otro ó B) lo está llevando a urgencias.
Volvemos al local a chequear que esté todo en orden y yo ya no puedo con mi cuerpo serrano. Para mi desgracia la gente sigue habladora y sigue dandole a la húmeda...Quiero mi cama, necesito mi cama... Mi novia también esta habladora asique los siguientes veinte minutos me los paso sentado en un ampli dando cabezadas oyendo hablar de las maquetas que hemos vendido o del calor que hacía... Quiero morirme...Llega un punto en que nos damos cuenta de la hora que es y decidimos marchar a nuestras casitas a por ese merecido descanso... Por fín.
Acto X bis
Amanece al día siguiente. Sale el sol, ilumina toda la ciudad de León y el bullicio se apodera desde tempranas horas la calle donde vivo. Señores de mediana edad que van a comprar el pan o simpaticas ancianitas vestidas de manera clonica y pelo teñido de azulete dirigiendose a la parroquia cercana para asistir a los oficios. Lejanos sonidos llegan casi imperceptibles del rastro con sus gitanas voceando las excelencias de su mercancía asi como retazos de flamenco puesto desde el cassette de alguna furgoneta. Es un buen día para despertarse en león, es domingo, hace sol y un ambiente maravilloso típico de los domingos por la mañana. A mi la verdad esque me la suda. Estoy completamente frito en mi cama y ya puede bajar dios a repartir billetes de loteria premiados con el gordo que no me mueven del sobre ni las gruas de durruti. Asique aproximadamente a la una y media de la tarde abro los ojos y noto un retortijon de hambre en el estómago, ya es hora de levantarse y de preparar algo bueno para comer para mi y para mi chica. Buenas sensaciones y mejor estado de animo para el domingo... Recibo una llamada en mi móvil.¿quién sera a estas horas? seguro que es mi madre para preguntarme por todo...Raúl? cojo el teléfono y escucho su voz entre acelerada y cansada. "Jorge tio, me he pasado la noche en el hospital..." -pienso lo peor- "¿Y eso?" respondo, y me doy cuenta que la mejor frase para terminar un concierto no es "Buenas noches, Muchas gracias, Hasta otra", la mejor frase que he escuchado para terminarlo es
"Acabo de tener una niña".
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