jueves, 19 de enero de 2012

Mucho ruido y pocas nueces.

"Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos. Es la edad de la sabiduría, y también de la locura. Es la época de la fe, y también de la incredulidad, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Lo tenemos todo, pero no somos dueños de nada, caminamos derechito al cielo pero tomamos el camino a otro lado. En fin, esta época es tan parecida a todas las épocas, que nada de lo que aquí voy a contar debería, en realidad, sorprendernos. Nada. Ni el perdón, ni la venganza, ni la muerte, ni la resurrección".



Creo que el comienzo de "Historia de dos ciudades" no puede describir mejor el momento por el que estabamos pasando. El 2010 fue un año movido, intenso, y entre concierto y concierto pasaban miles de cosas que nos hacían replantearnos todos los dias la manera de hacer las cosas.



Seguíamos buscando por debajo de las piedras, y en nuestros planes estaba el de hacer una agenda lo mas repleta posible de cara al verano que ya estaba impaciente por llegar.





Una de las cosas por las que Jorge tenía verdadera ilusión era la de tocar en León, en las fiestas o en algún evento al aire libre. Con un escenario grande y situado en una zona de gran afluencia. Y todos los años hacía todo lo que podía para que nuestra maqueta acabara en la comisión de fiestas del ayuntamiento con un currículum bien redactado y con una presentación que rozaba la perfección. En el 2009 no se nos había tenido en cuenta y este iba a ser el año en el que había plantado todas sus esperanzas. Mientras, en algún lugar de León se estaba organizando una serie de conciertos que se realizarían en el parque del Cid en el que se buscaban grupos locales y sin comerlo ni beberlo, se pusieron en contacto con nosotros para ver si queríamos actuar.

Se nos dieron unas fechas a elegir, y se nos pidió que respondieramos con la mayor rapidez posible para organizar el evento de la manera mas eficaz. En aquel momento, Manu tenía planeado un viaje a Alemania que coincidía con una de las primeras fechas, con lo cual solicitamos la alternativa. Tras un tiempo sin saber nada de todo aquello, ni como se iba a organizar, ni de que medios dispondríamos, ni tiempo de actuación... etc... se nos manda un correo en el cual se nos especificaba que íbamos a tocar... pero en la fecha que no habíamos solicitado. Nos habían plantado justo en medio del viaje de Manu. No se si me pilló en un mal día, o que habría desayunado con orujo pero me sentó realmente mal. Movido por el recelo y los resultados de las últimas actuaciones, no tenía ganas de que la banda participase en otro chollo mal organizado, y en un impulso (al mas puro estilo Remedios Cervantes) envié un correo al organizador en el cual educadamente le comenté que se podían meter el concierto por donde amargan los pepinos debido a la poca seriedad de la organización. Se que no lo pensé lo suficiente y que debía haberlo consultado antes con mis compañeros de grupo, pero estaba algo cansado de que nos tomaran el pelo.


Y efectivamente, luego en el local mis compañeros me reprendieron por el hecho de no haber dado lugar a una réplica ni a una conversación posterior que diera lugar a arreglarlo...aún así no me arrepiento... (que agusto me quede...) en cualquier caso, se nos volvió a convocar en ediciones posteriores, la siguiente,directamente me puse en contacto por telefono con ellos ... llamé a este hombre y en ese momento no me podía atender, me llamaría en breves... tras unos dias de espera y algún intento infructuoso por mi parte, lo dejé por imposible. Otra vez sin tocar (que no me extrañaba que no me contestase según lo respondido la vez anterior). La última vez se nos envió un correo electrónico con un link que ni funcionaba, y que a mayores, el antivirus avisaba de que insistir en ver el contenido era garantía total de infectar nuestro pc hasta de cáncanos. Increíble, era comentar esto último en el local y reirnos... Pero me vuelvo a desviar.





Lo que aquí nos ocupa es que finalmente ese veranito la concejalía de juventud nos seleccionó para participar en el "Rock in León", concurso y festival que había tenido una buena acogida el año anterior y la cosa pintaba bastante bien. Además, las actuaciones serían en un recientemente reformado pabellon de la Feve (Espacio vias) y las sensaciones eran realmente buenas, tocaríamos en León, en verano, junto con otras bandas que eran conocidas e incluso amigas y encima de un escenario que a día de hoy puedo decir que es el mejor que he pisado en toda mi andadura musical. Por x o por y, por A o B, por una cosa o por otra... bueno ya me entendeis... hubo abandonos en la parte eliminatoria del concurso con lo cual el dia que nos tocaba a nosotros (creo que fué un 28 de Mayo) hubo movimiento de bandas y terminamos tocando con Inexistentes.





Y estábamos bastante ilusionados con todo esto, tanto que el día de la actuación nos debimos de presentar incluso antes de tiempo, y tuvimos que esperar un buen rato a que los encargados de poner el sonido y el escenario a punto terminaran de hacer su trabajo. Ese día, en la mesa estaba un antiguo amigo que ahora se dedica a la sonorización, y que fué también el encargado de sonorizar en nuestro concierto con Versículo III (ver post "A hard day's Night")...recelos aparte... esa tarde no hubo muchos problemas ni de montaje de escenario ni de prueba de sonido, si exceptuamos que el técnico se empeñaba en decirme que bajase el volumen. En un principio, y como soy un niño muy bueno, opté por obedecer sus ordenes, pero cuanto mas probabamos, mas insistía en que mi volumen era demasiado alto. Tras una breve discusión, todavia no se quien dejó por imposible a quien, el caso esque si quería tener el sonido que me gusta, necesitaba potencia para que el conmutador de presencia hiciera su trabajo. También observé que Jorge tuvo ciertos problemas para sonorizar su equipo. En cualquier caso, terminamos la prueba de manera satisfactoria y salimos supongo que a cenar porque no recuerdo nada en concreto de aquel momento.





El concierto, para mi, no fué precisamente un jardín de rosas. Nada mas empezar, mi ampli deja de funcionar correctamente y no suena como es debido, me pongo bastante nervioso, ya que dejo de oirme, no hay distorsión apenas ni sustain y me invade el pánico en el escenario. Y ya sea por el pánico, la falta de experiencia o vete tu a saber, tras cacharrear un poco y ver que no tiene solución, y en lugar de parar, y tratar de mirar si tiene arreglo el entuerto, seguí todo el concierto en ese plan. Hace poco pude ver un video de esa noche y no puedo evitar sentirme avergonzado por no haber hecho algo mas, ya que sigo pensando que aquella noche hice el mas espantoso de los ridículos. Lo que mas me sorprende de todo , es que mis compañeros apenas se percataron de ello. Es mas, hace un tiempo Manu me comentó mientras tomábamos unas cervezas que para el había sido uno de los conciertos que mas había disfrutado.





Cuando terminó nuestra actuación no sabía donde meterme, sabía que lo que había pasado había anulado cualquier opción de pasar a la final. Y para mayor desolación, el técnico de sonido vuelve a la carga con el tema del volumen... Reprimí mi primer impulso de hacerle un Kamehamé y tras comentar el destrozo que me había hecho el ampli me dediqué a recoger todo y a aceptar de la manera mas constructiva todo lo que había pasado.





El siguiente paso era estar pendientes de la votación del público por internet (otra maldita vez) y del resultado de la deliberación del jurado.





Efectivamente nuestro puesto en la tabla no era demasido bueno. Yo siempre di por hecho que no pasaríamos a la final. Pero el mundo da muchas vueltas y me equivoqué de cabo a rabo.





A día de hoy todavia no entiendo como pudimos clasificarnos. Y menos cuando actuabamos con gente de una calidad excepcional. Todavia no entiendo que fuerzas se alinearon en el firmamento ni que criterios se tuvieron en cuenta para darnos a nosotros el puesto que bajo mi punto de vista, pertenecía a otra banda, por lo menos en lo tocante a mi actuación, ya que la actuación de mis compañeros fue impecable. Creo que en ese momento la vida me había dado una segunda oportunidad, y me propuse firmemente no desaprovecharla. Pero sigo viendo ese video, y sigo sin entenderlo...

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